Mercosur: Brasil ahora no bajaría aranceles externos
-
El precio de la carne frenó su escalada y no mostró variaciones en abril
-
Cuánto sale una campera impermeable en mayo 2026: precios y opciones para protegerte del frio
José Luis Machinea había anunciado el 23 de octubre, durante una exposición en el auditorio principal del Banco Nación, esta baja arancelaria, como uno de los puntos clave de su paquete de fomento a las inversiones lanzado ese día. El ministro había dicho en esa oportunidad que en Brasil «hay un alto grado de aceptación para avanzar en este tema, por eso estamos anunciado esta reducción». En realidad Machinea estaba parcialmente bien orientado, ya que el ministro de Hacienda brasileño, Pedro Malan (que en la práctica es su principal interlocutor dentro del Mercosur) le había asegurado que la reducción era posible. Sin embargo, restaba discutir la posibilidad de reducir los aranceles dentro del gabinete brasileño con el Ministerio de Desarrollo que dirige Alcides Tapia y con el embajador plenipotenciario para el Mercosur, José Botafogo Gonçalves, el principal negociador de ese país dentro del bloque comercial. Estos dos funcionarios estaban en contra de esta contracción. Aparentemente la fuerza de ambos funcionarios del gobierno de Fernando Henrique Cardoso fue superior a la que podía ejercer Malan, y en la próxima cumbre presidencial del 14 y 15 de diciembre en Florianópolis, Brasil tomaría la decisión de oponerse a la baja.
En realidad los tres puntos porcentuales que Machinea quería reducir, y cuya posición era apoyada por Malan, se referían al aumento de la Tasa de Estadística Común (TEC) que en su momento había impulsado Roque Fernández en 1998 para tener un mayor nivel de ingresos fiscales, y que luego fue aceptado por el Ministerio de Hacienda brasileño. En esa época los dos ministros tenían prácticamente las mismas urgencias fiscales. Esta TEC vence en enero próximo, y los gobiernos de la Argentina y Brasil debían decidir en la cumbre de Florianópolis qué hacer con este arancel, que en la práctica coloca por encima de 25% la importación de la mayoría de los bienes de capital que se importan a la Argentina desde países que no son miembros del Mercosur.
Incluso hay ministerios en Brasil, como el de agricultura que maneja Vinicius Pratini de Moraes, que aboga no sólo por mantener la protección arancelaria sino aumentarla en algunos productos agrícolas. Su objetivo es forzar a Europa y Estados Unidos a negociar el fin de los subsidios agrícolas. Otro funcionario con poder en Brasil, el secretario de Asuntos Internacionales de Hacienda, Marcos Caramuru, dijo que «hay discusiones dentro del gobierno. Hay puntos de vista diferentes, pero no se trata de uno contra otro».



