La canciller alemana, Angela Merkel, instó hoy a todos los países que integran el denominado G20, también a aquellos que no quedaron tan afectados por la crisis, a trabajar codo con codo por lograr una amplia reforma de los mercados financieros.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Mi petición va dirigida a todo el G20, también a los países que no quedaron especialmente afectados por tendencias específicas de los mercados financieros. El objetivo es sacar el proceso adelante, como un todo", dijo en una conferencia en Berlín para la regulación de estos mercados.
En ese sentido, la líder democristiana pidió con especial énfasis la creación de un fondo internacional financiado por los bancos que sirva para soliviantar posibles crisis en el futuro. "En tiempos de crisis, tenemos que enviar una única señal", enfatizó.
Merkel defendió para ello la introducción de un impuesto a las transacciones financieras a nivel internacional, o al menos europeo. El gobierno alemán acordó el martes impulsar ese impuesto, dejando atrás las reservas internas y el rechazo terminante que mantenían diversos sectores oficialistas.
Los tres partidos que conforman el gobierno de Angela Merkel llegaron a la conclusión de que el nuevo gravamen es indispensable para enfrentar la crisis financiera del euro y servirá como nueva fuente recaudadora para paliar los altos déficits fiscales en los países europeos.
Sería "extremadamente frustrante" que todos los países del G20 no hicieran causa común, insistió la canciller apelando claramente a Canadá y a algunos países emergentes dentro del grupo, que se muestran reacios a la aplicación de ese tipo de gravamen porque sus bancos no quedaron afectados por la crisis.
Canadá será el anfitrión de la próxima reunión del G20, que tendrá lugar a finales de junio en Toronto.
Por otra parte, Merkel, que se manifestó partidaria de introducir reglas más estrictas en el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea (UE), exhortó a todos los países europeos a adoptar una estrategia coordinada de salida de las medidas extraordinarias aprobadas durante la crisis para apoyar a las economías.
Mientras tanto, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang SchTMuble, volvió a aprovechar la ocasión para pedir una normativa más severa para los mercados financieros. Entre otras medidas, exhortó a adoptar nuevas reglas para los actores y un control exhaustivo de los instrumentos financieros.
Los mercados actuales necesitan una amplia reforma, insistió el ministro conservador haciendo hincapié en que la crisis en Grecia y en la zona euro ha dejado claro que no puede darse marcha atrás en los esfuerzos realizados hasta el momento.
"La comunidad internacional tiene que volver a tomar impulso en sus esfuerzos para buscar la reestructuración de los mercados financieros", aseveró advirtiendo del peligro de que la presión para llevar a cabo las reformas cese en cuanto se recupere la economía mundial.
Además de Merkel y SchTMuble, en la conferencia de Berlín participan, entre otros, el comisario de Mercado Interior y Servicios de la UE, Michael Barnier, y el secretario general de la OCDE, Angel Gurría. La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, estará presente a través de una videoconferencia.
También están representados El Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, Corea del Sur, que este año preside el G20, y Canadá, que dirige el G8.