Estuvo cerca, bastante cerca de tocar nuevamente la cúspide. Pero para ello -y después se vería- hacía falta otra rueda con mejoramiento de los montos negociados. Esto no pudo ser: en lugar de dilatarse nuevamente, como de lunes a martes, el total de órdenes se replegó a la zona de los $ 25 millones de efectivo para las acciones, y la incursión del Merval hasta las cercanías del nivel 1.000 se fue diluyendo. El máximo alcanzado estuvo en los 994 puntos, a solamente seis de lograr los cuatro dígitos; el reflujo del mercado hizo que se llegara a un cierre bastante más modesto, en los 981 puntos. De tal forma, hasta decreciendo del terreno tomado durante el martes y fijando una baja del día en 0,75%. Como el saldo previo había sido tan suculento, con 3,7% de alza en las líderes, lo de la víspera pudo ser tomado como un «ajuste de crecimiento», en la forma de una toma de utilidad una vez alcanzadas nuevas marcas superiores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
No existió convalidación para los máximos, esto fue un hecho. El otro, que la oferta se evidenció más dispuesta a tomar lo suyo y la variable de los precios resultó la única salida. En general, no se llegó a modificar en demasía el nivel de cotizaciones, quedando con preeminencia de «0,0%» el estado general del Merval. Sólo Galicia y Teco, por las bajas, y TGS con ligero aumento trascendieron en una jornada que fue de sosiego y para decantar el fuerte impulso previo. El volumen fue protagonista nuevamente, esta vez por una contracción que pone en duda los pasos siguientes del mercado. Volatilidad de negocios, como menú.
Dejá tu comentario