• El dólar registró ayer una moderada alza, durante una jornada en la que el Banco Central perdió reservas. No obstante ello, los cambistas relativizaron el hecho y optaron por destacar que se trató de un día tranquilo y con escasa afluencia de público al microcentro. A la hora de explicar la suba de la divisa estadounidense, los argumentos más escuchados pasaron por las tensiones generadas por los cortocircuitos entre el Ministerio de Economía y el Central, así como también por las posibilidades de una complicación en las negociaciones con el FMI. • Lo cierto es que el dólar libre subió un centavo y cerró a $ 3,59 para la compra y $ 3,66 para la venta. En el mismo sentido, el Central elevó en dos centavos el precio del billete entre las entidades que actuaron por su cuenta y orden que cerró a $ 3,49 y $ 3,57 la punta compradora y vendedora, respectivamente.
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• El Central registró un saldo negativo de u$s 8,4 millones a través de sus operaciones cambiarias. Ocurre que la entidad monetaria vendió en el mercado mayorista del MAE u$s 33,2 millones, a la vez que abasteció directamente a bancos y casas de cambio que actuaron por su cuenta y orden por otros u$s 5 millones. Del otro lado, la entidad que preside Aldo Pignanelli compró apenas u$s 29,8 millones, producto casi en su totalidad de las liquidaciones de exportaciones. En este sentido, varios analistas destacaron que la baja en las liquidaciones de exportaciones podría estar anticipando el inicio de la época en la que por motivos estacionales decaen las ventas en este sector. • En tanto, en el mercado del dólar futuro de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (Indol) las operaciones pactadas a fin de mes se cerraron con una leve baja a $ 3,65. Los contratos al último día hábil de setiembre se negociaron a $ 3,81 y a fines de octubre a $ 3,95.
• Por otra parte, las tasas en el sistema financiero se mantuvieron en niveles elevados. El call entre bancos de primera línea se operó sin cambios a 45% anual, a la vez que las entidades de menor patrimonio se fondearon a 55% anual. Bajo la misma tónica, por depósitos a plazo fijo de dinero proveniente de afuera del «corralito» se pagó en promedio 63% anual. En cambio, quienes privilegiaron la liquidez y optaron por destinar sus fondos a caja de ahorro recibieron un interés de 12% anual. • Los títulos públicos mostraron un comportamiento dispar, alternando alzas con bajas. Lo mejor pasó por el lado de los Global. El que vence en 2030 subió 3,5%, seguido por el 2031 que avanzó 1,27%. Por el lado de los Brady, tan sólo el FRB experimentó un alza marginal de 0,11%. Entre los BOCON, el PRO5 cayó 3,6%, mientras que el PRO2 se contrajo 1,9%.
• En la Bolsa de Comercio, el índice Merval quebró una racha de siete jornadas consecutivas en alza y cayó 0,43%. Se trató de una rueda caracterizada por la cautela de los operadores mientras se definen temas clave como la postura del FMI ante la carta de intención enviada por el gobierno, o el desenlace de la pelea entre Economía y el Central. Por ello no extrañó el magro volumen negociado, que totalizó los $ 67 millones, de los cuales 77% fue absorbido por certificados de empresas extranjeras, es decir CEDEAR. • Entre los ganadores de la rueda se ubicaron Telefónica de España (+4,13 por ciento), Comercial del Plata (+3,13 por ciento) y Banco Francés (+3,11 por ciento). La contracara fueron Siderca (-4,27%), Acíndar (-3,53%) y Telecom (-2,61%).
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