25 de mayo 2004 - 00:00

Negativo: confirma China que comprará menos soja al país

Se complica más la Argentina por la incertidumbre que genera la soja ante noticias que alarman en lo inmediato. La desaceleración de las compras de China sumada al buen clima en Estados Unidos dan un escenario de precios más bajos, aunque por encima de los valores de la soja del año pasado. Los analistas no logran unificar un discurso y ninguno quiere jugarse a definir cuál será el precio a futuro. Aun con una baja sustancial en los próximos días, la soja se ubicaría en niveles superiores a los operados el año pasado. No obstante, esta situación plantea un panorama confuso para los productores argentinos que comienzan a definir la nueva campaña 2004/'05. Y también para el gobierno, que obtuvo financiamiento extra de la soja durante el primer año del gobierno de Néstor Kirchner a través de la retención a las exportaciones. Ahora, podría confirmarse una sensible reducción en los ingresos fiscales y afectar el superávit previsto. A pesar de todo, la « sojadependencia» se mantiene aún para el Estado y los productores, pero se vaticina un lamentable fin de fiesta para esa oleaginosa.

Negativo: confirma China que comprará menos soja al país
La soja cerró a u$s 318 por tonelada ayer en Chicago, con una pérdida de u$s 2,39, es decir 0,7% con relación al precio que había marcado durante la última semana, la de mayor pérdida del año. No hubo fundamentos técnicos para dicho comportamiento, que en las posiciones de largo plazo mostraron subas que rondaron 2 por ciento.

La multiplicación en la prensa de las noticias negativas para la oferta acerca de la desaceleración de las compras de los importadores chinos no tuvo esta vez impacto en el mercado. En realidad, la depresión registrada la semana pasada había sido fundada en dichas noticias, que ayer circularon nuevamente al ser publicadas por el «South China Morning Post».

En efecto, que las 16 principales empresas chinas compradoras de soja hayan acordado reducir las importaciones para rebajar los precios ya no fue una noticia de peso en el mercado.

• Reclamo

Además, los chinos reclaman que los precios de la soja se establezcan mediante negociaciones de contratos de preciosfuturos que surjan de la Bolsa de Mercancías de Dalian y no del Chicago Board Of Trade de Estados Unidos. Es decir, los importadores chinos intentan desconocer el peso y la importancia del más grande mercado del mundo en commodities agrícolas.

China, como el mayor comprador de soja del mundo y principal cliente de EE.UU., Brasil y la Argentina, importó el año pasado 20,73 millones de toneladas, frente a los 11,32 millones de 2002 e intenta ahorahacer prevalecer esa condición para presionar la baja de precios.

La decisión de los compradores chinos de soja causó la caída acelerada de los precios en Chicago la semana pasada y generó la preocupación de los productores argentinos y brasileños que se habían beneficiado con las subas de la oleaginosa a los valores más altos de los últimos 16 años.


Debido al déficit de la producción de soja en EE.UU. y Latinoamérica y al aumento de la demanda mundial, los precios empezaron a subir en octubre pasado. Al tiempo que esto sucedía, la demanda cayó en China debido a la crisis de la gripe aviar a principios de este año y a un exceso de capacidad de procesamiento.

• Reacomodamiento

La situación terminó de descompaginarse al intentar el gobierno chino de descomprimir la economía: se redujo la oferta crediticia -que complicaría las importaciones-y estuvo a punto de elevar las tasas de interés.

«Los barcos cargados con soja están paralizados en nuestros puertos, ya que los bancos no conceden letras de crédito y nuestro capital es muy ajustado», declaró a la agencia «EFE» el empresario
Tian Lirang, responsable de la empresa Nine Three Oil Fats Group, en la provincia nororiental de Heilongjiang.

El 80 por ciento de los procesadores de soja de Heilongjiang, la mayoría pequeñas y medianas empresas, han detenido su producción, mientras que las principales compañías tienen previsto compartir las importaciones futuras con el fin de reducir los pedidos en lo que queda del año.

Desde el gobierno, en tanto, se intentó minimizar el
efecto China en los precios. «El anuncio apunta a lograr un reacomodamiento de precios, pero la tendencia de China es de crecimiento económico, por lo que no va a bajar demasiado la demanda de proteínas para abastecer a su población», aseguró el secretario de Agricultura, Miguel Campos, de viaje por Ginebra.

La oleaginosa cerró a u$s 210 por tonelada en Rosario, sin cambios para la posición agosto, mientras julio cerró en u$s 207,3 con una suba de 0,48 por ciento.

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