Negocian unificar los planes sociales
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La ministra Alicia Kirchner y su par de Trabajo, Carlos Tomada, centralizarán todos los planes sociales en un gran programa nacional.
• El grupo de personas consideradas irrecuperables laboralmente por su edad, tiempo fuera del mercado de trabajo, falta de educación o capacitación, que pasarán bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Social. Estas personas continuarán recibiendo el subsidio hasta que alcancen la edad jubilatoria.
• Un tercer grupo calificado como recuperable para poder reinsertarse en el mercado de trabajo, que recibirá capacitación o apoyo para volver a emplearse formalmente.
Estos dos últimos grupos de beneficiarios estarán a cargo del Ministerio de Trabajo.
De esta forma, el gobierno busca detectar quiénes están en condiciones de poder volver a conseguir un puesto de trabajo genuino y quiénes no tienen otra salida que vivir de un subsidio. Al respecto cabe señalar que tanto el BIRF como el BID financian actividades, no subsidios. El caso argentino es en esto distintivo porque ambos financian la entrega de un monto de dinero a los beneficiarios.
La iniciativa ya lleva unos meses de estudio y varias misiones técnicas y arduas negociaciones entre los ministros Kirchner y Tomada, que consensuaron posiciones para evitar ocupar las planas de los diarios por una puja de beneficios.
¿Cómo es el caso mexicano? El programa de educación, salud y alimentación Progresa transfiere ingresos a familias pobres en áreas rurales a cambio de que envíen sus niños a la escuela. Según datos del BID, el programa Progresa contribuyó a mejorar los ingresos de las familias rurales pobres en alrededor de 20% y además en los primeros tres años de funcionamiento aumentó la matrícula escolar primaria en 1% y 8% promedio la escolar secundaria. La idea es quebrar el circuito de la transmisión intergeneracional de la pobreza vía un paquete integrado de medidas. Esta experiencia mexicana, sostiene el BID, es adaptable para llegar a los hogares de escasos recursos de las zonas urbanas. El componente educativo entrega becas educativas a las madres de estudiantes a fin de que envíen regularmente a sus hijos a la escuela, y los montos de las becas se determinan considerando factores como los ingresos que obtendría un niño si trabajara. En el área de salud y alimentación ofrece asistencia básica de salud y atención médica preventiva, educación de higiene y salud, y suplementos alimenticios y transferencias ligados a la asistencia a los servicios de la salud. «Uno de los aspectos más innovadores del programa es que entrega ayuda exclusivamente a través de las madres de familia, otorgándoles así un mayor poder de negociación dentro del grupo familiar», señala un informe del BID. Progresa combina así incentivos y responsabilidades para sus beneficiarios, donde el gobierno mexicano ayuda a familias indigentes.



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