No se puede volar sin tener las alas

Economía

Algo de Perogrullo, aunque muchas veces antes los hombres lo han intentado, se pudo verificar con el vuelco de un mercado al que se quería entonar más «con la actitud» que con el capital. Y el propio mercado aplicó su regla tácita sobre que tampoco en la Bolsa se puede querer alzar vuelo armonioso en los precios si no se cuenta con las alas del volumen. El viernes quedó como una decepción, para los más entusiastas, aunque no lo habrá sido para los que vigilaban que la suba que se pretendía -llevando al Merval a 754 puntos- estaba hueca en órdenes, una vez agotado el stock de rigor, que no supera los $ 25 millones/rueda. Todavía menos, en esa última sesión, donde debió conformarse el sector accionario con unos $ 23 millones, algo menos de $ 7 millones en los certificados.

• Apoyo fallido

Si era a manera de festejo, porque nuestro ministro de Economía salía a los medios a dar su exclusiva versión sobre las reuniones mantenidas a modo de SOS con autoridades del Norte, el festejo se levantó por lluvia. De oferta que empezó a arreciar y tomando como centro del escarnio a la plaza de Comercio del Plata, líder que, sin ningún tipo de defensa natural, ni comandada, se deslizó nada menos que 15% en el día (acaso, salvada por el límite legal). El Merval, que se paseaba arriba, terminó en el nivel de 740 y casi pegado al mínimo tocado cuando se vino la noche. Un intento poco profesional de tomar vuelo sin contar con resto, basado en palabras optimistas dudosas. La semana quedó, así, con 1% abajo.

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