No todos pierden con el IVA a la entrada de cine
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Contramano
Lógicamente, si se mantiene ese nivel, algo improbable. Si ya en abril la asistencia del público a salas disminuyó casi 40% por los efectos de la recesión, el cine considera que ahora la caída será más pronunciada.
«La aplicación del IVA está absolutamente a contramano de la Ley de Competitividad. Generará un encarecimiento en el costo de la entrada de cine que acrecentará la disminución de público, que, de hecho, ya existe en la actualidad, y un encarecimiento del costo de producción nacional que hará imposible la sobrevivencia de dicha producción», se dijo ayer en la reunión realizada en el cine Cosmos, y a la que asistieron representantes de todos los sectores, incluyendo Pino Solanas, Alejandro Doria, Juan José Jusid, Ana María Picchio, Luis Puenzo, Martín Rejtman, Daniel Burman, Bruno Stagnaro, Pablo Trapero y, entre otros, la disputada Silvia Vázquez.
Doria, que propuso «una marcha hacia Olivos», y Lita Stantic, que se quejó: «Hace un año que le pedimos audiencia al Presidente y todavía estamos esperando», estuvieron entre los más aplaudidos.
En su diálogo con este diario, Rovito también se refirió al peligro de que los exhibidores dejen de pagar el fondo de fomento dispuesto por la Ley de Cine: «Los exhibidores dirán que no quieren pagar dos impuestos, de modo que van a salir a pelear nuevamente contra 10% del impuesto al cine, que en tiempos normales permite al INCAA brindarnos créditos blandos y promover nuestra industria en el exterior. En cambio, los productores nacionales veremos disminuir el apoyo estatal y aumentar el costo del producto, deberemos buscar financiación para pagar el IVA mensual, nos llenaremos de créditos fiscales, finalmente irrecuperables. Si antes se hacían 40 películas, ahora se harán cuatro. Esto es algo real, no metafórico».
Observadores imparciales anotan que en cine el aumento de 21% sólo producirá retracción en la venta de entradas, de modo que la recaudación fiscal puede ser menos de lo previsto. Y agregan que, en cuanto a producción, el Instituto de Cine, como elemento de control, no sirve. «En el cine no hay evasión, porque nadie paga en negro», comentó una fuente que quiso conservar el anonimato. «Al contrario, se paga de menos y se inflan las cifras para que le recuperación sea mayor.»




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