El gobierno mantuvo las cuentas públicas más ajustadas en los últimos dos meses del año, logrando que luego de los meses preelectorales la recaudación y el gasto mostraron una tasa de crecimiento similar. En este último rubro, el aumento fue menor a 40% cuando venía creciendo a 55% promedio antes de los comicios presidenciales. Ayer, el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, anunció desde Casa de Gobierno el buen desempeño del superávit fiscal durante el año pasado y el resguardo que representa frente a las crisis financieras internacionales.
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«Ante los shock externos, como puede ser la crisis del mercado de hipotecas en los Estados Unidos, nuestra economía no se ve afectada por este fuerte ahorro. La política de superávit fiscal nos da bases firmes», aseguró Pezoa.
El funcionario explicó que los $ 25.670 millones de superávit primario alcanzados durante el año pasado representan 3,2% del PBI, a lo que debe sumarse otros $ 9.247 millones del resultado financiero, alrededor de 1,15% del Producto. Mientras que en 2006 el superávit primario había alcanzado los $ 23.157,9 millones, 3,5% del PBI.
Este buen resultado fiscal que mostró el Ministerio de Economía, de Martín Lousteau, se logró a pesar de que, al igual que en otros años, diciembre dejó un saldo deficitario de $ 1.198,3 millones, debido a la fuerte cantidad de pagos que se concentraron en el último mes del año, además de cuestiones contables. En ese sentido, el incremento del gasto fue mayor durante dicho mes, pero la razón estuvo en que se aplicaron todos los desembolsos de un programa para pymes efectuado en todo 2007. Al mismo tiempo, en 2006 el gasto se había reducido por el adelanto a noviembre de pagos de jubilaciones.
«Este año también será sostenido en cuanto al resultado del superávit», aseguró Pezoa, en compañía del subsecretario de Presupuesto, Raúl Rigo, y agregó que a partir del ahorro fiscal «no hay necesidad desesperada de buscar financiamiento» para hacer frente a las deudas.
Esta política de superávit fiscal permanente, que comienza en 2002, «se está logrando a partir del crecimiento de la economía y una administración eficiente de los altos ingresos», dijo el funcionario. Puso el ejemplo de que el ahorro se produce junto «al pago de viejas deudas con la sociedad» como el aumento a las jubilaciones.
Por otro lado «estamos manteniendo un alto nivel de inversión pública en dos aspectos: infraestructura, que es necesaria para el crecimiento a futuro, y construcción de viviendas y escuelas de alto impacto social».
A su vez, Pezoa no se privó de criticar a quienes sostienen que la carga impositiva en la Argentina es elevada al asegurar que «no es uno de los países que más presión tributaria tiene» y consideró que «a algunos analistas les falta rigor a la hora de hacer comparaciones».
Además, reconoció que para lograr el superávit ayudaron los fondos provenientes de los traspasos de las jubilaciones privadas al Estado, «pero también hay que contemplar que se incorporó 1,3 millón de nuevos jubilados» a los gastos fiscales, como parte «de la deuda social» que el gobierno busca cumplir.