25 de junio 2026 - 18:40

Turismo: en mayo llegaron más extranjeros y cayó la salida de argentinos, pero el saldo siguió en rojo

El ingreso de visitantes no residentes creció 20,4% en mayo y Brasil encabezó los países de origen. En tanto, los viajes de residentes al exterior bajaron 12,1%, aunque la cuenta del sector se mantuvo deficitaria.

El ingreso de visitantes del exterior creció en mayo, pero las salidas de residentes argentinos continuaron por encima y mantuvieron el saldo sectorial en rojo.

El ingreso de visitantes del exterior creció en mayo, pero las salidas de residentes argentinos continuaron por encima y mantuvieron el saldo sectorial en rojo.

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El turismo internacional registró en mayo una mejora en la comparación interanual, aunque esa dinámica no alcanzó para revertir el déficit del sector. Según informó el INDEC, ingresaron al país 379,9 mil turistas no residentes, lo que implicó una suba de 20,4% frente al mismo mes de 2025. En paralelo, 661,9 mil argentinos viajaron al exterior, una baja de 12,1% interanual.

Así, esta combinación reflejó dos movimientos simultáneos: la Argentina recibió más visitantes extranjeros y, al mismo tiempo, registró menos salidas de residentes al exterior. Sin embargo, el saldo turístico continuó en terreno negativo, con una diferencia de 282 mil turistas a favor del emisivo. Si se considera el total de visitantes internacionales, que incluye turistas y excursionistas, el déficit fue de 446,9 mil personas.

El saldo turístico se redujo, pero continuó negativo

La caída del turismo emisivo se explicó, en mayor medida, por la vía terrestre. Por ese canal salieron 227,2 mil turistas residentes, 27,5% menos que en mayo del año pasado. En cambio, la vía aérea se mantuvo casi sin cambios, con 382,9 mil salidas y una baja de 0,3% interanual. De esta forma, la contracción se concentró en los viajes regionales y de cercanía, antes que en los desplazamientos de mayor distancia.

Para Aldo Elias, vicepresidente de la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina (AHT), la caída del turismo emisivo y el aumento del receptivo tienen factores compartidos. “Coinciden en que el tipo de cambio se sigue ajustando, con lo cual Argentina dejó de ser tan cara como lo era un año atrás”, señaló.

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En esa línea, Elias también marcó el efecto de Brasil sobre el resultado de mayo. Según explicó, el país vecino, que es el principal origen de visitantes hacia la Argentina, “revaluó su moneda”, lo que significa que “se puso más caro”. Ese cambio, sostuvo, generó “mayor cantidad de brasileños recorriendo la región y especialmente nuestro país, y menor cantidad de argentinos viajando a Brasil”.

El dato del INDEC refleja esa composición. Los países limítrofes fueron el origen del 64,2% de las llegadas. Brasil encabezó el flujo de turistas no residentes, con 87,2 mil visitantes y una participación de 22,9% sobre el total. Luego se ubicaron Uruguay, con 59,6 mil; Chile, con 55,1 mil; y el bloque Resto de América, con 53,3 mil.

Del lado receptivo, el ingreso de extranjeros creció por todas las vías de acceso. La vía aérea explicó el 54% del total, con 205,1 mil turistas y una suba interanual de 25,4%. La vía terrestre concentró el 34%, con 129,2 mil turistas y un aumento de 10,7%, mientras que la vía fluvial o marítima aportó el 12%, con un avance de 29,9%.

Además de los factores cambiarios, Elias vinculó parte de la baja del turismo emisivo con el calendario deportivo. “La baja del turismo emisivo tuvo también que ver con el comienzo del Mundial de fútbol durante junio”, planteó. En ese sentido, consideró que “es muy probable que quien se hubiera ido de viaje en mayo, haya elegido viajar a ver el Mundial que comenzó a mediados de junio”.

Menor déficit, pero todavía con más salidas que ingresos

Aun con ese crecimiento, el turismo receptivo no logró equilibrar la balanza. La explicación central está en la diferencia de escala: aunque la llegada de extranjeros aumentó a doble dígito, la cantidad de argentinos que viajó al exterior siguió por encima del ingreso de no residentes. En mayo, por cada 379,9 mil turistas que entraron al país, salieron 661,9 mil residentes.

La misma dinámica se observa en el acumulado del año, aunque con una reducción del desequilibrio. Entre enero y mayo de 2026, el saldo negativo fue de 3,31 millones de turistas, por debajo de los 4,33 millones registrados en igual período de 2025. Es decir, el déficit turístico se achicó frente al año anterior, pero continuó en niveles que muestran una brecha entre el flujo emisivo y el receptivo.

Para Elias, la persistencia del rojo también responde a un problema de competitividad. “Mientras no bajen los impuestos, la actividad turística no puede competir en condiciones similares y ese es el principal motivo por el cual el saldo turístico seguirá siendo negativo”, afirmó.

El vicepresidente de AHT sostuvo que el país avanzó “en muchos aspectos de las reformas estructurales” que necesita, pero advirtió que la reforma impositiva sigue pendiente. Según planteó, “una baja sustancial de impuestos es lo que va a permitir que la Argentina pueda competir con la región y con el resto del mundo”.

El dato de mayo, por lo tanto, marcó una recomposición parcial: creció el turismo receptivo y se moderó el emisivo, en especial por vía terrestre, pero la Argentina aún no logró atraer un volumen de visitantes extranjeros que compense la salida de residentes. En adelante, la evolución dependerá de la competitividad de precios, la conectividad, la promoción internacional y la carga tributaria sobre la actividad.

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