Los países productores de la OPEP finalmente acordaron mantener su meta de producción oficial de 30 millones de barriles de petróleo por día (bpd), anunció el cartel de 12 miembros en un comunicado al final de su reunión semestral en Viena.
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Tras conocerse la decisión, el precio del petróleo llegó a perder más de 5 dólares en Londres y Nueva York, donde el WTI (West Texas Intermediate) cayó por debajo de los 70 dólares el barril por primera vez desde 2010.
La reunión del cártel se produjo en medio de una caída de los precios del crudo de más del 30% en cinco meses. "Con la intención de restaurar el equilibrio del mercado, la conferencia decidió mantener el nivel de producción en 30 millones de barriles de petróleo por día (bpd), tal como se acordó en diciembre del 2011", afirma el comunicado.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo expresó su inquietud por la escala de la producción en naciones que están fuera del grupo. "La conferencia también destacó, de manera importante, que aunque se prevé que la demanda mundial del petróleo aumente durante el 2015, esto sería opacado nuevamente por un proyectado incremento de 1,36 millones de bpd en la producción de países que no pertenecen a la OPEP", agregaron.
Sin embargo, los paises miembros acordaron que: "El aumento en los niveles de producción e inventarios de petróleo en países del grupo OCDE, donde las coberturas a futuro se ubican cómodamente por sobre el promedio de cinco años, sumado al incremento de las existencias de naciones que no pertenecen a la OCDE, son indicios de un mercado extremadamente bien abastecido".
Las declaraciones del poderoso ministro saudita de Petróleo, Ali al-Naimi, estimando que "el mercado se estabilizará solo", echó por tierra las esperanzas de los mercados, que apostaban que la OPEP recortaría su producción, para apoyar los precios.
A diferencia del ministro saudita, el canciller venezolano Rafael Ramírez subrayó el exceso de oferta que hay en el mercado debido al aumento de la producción de países no miembros de la OPEP, como Rusia y México, a los que convidó a Viena para consultas tendientes a una acción conjunta para estabilizar el mercado. Según Ramírez, hay "una sobreoferta de dos millones" de barriles diarios, por lo que es necesario recortar la producción para que los precios regresen a un "nivel justo" tanto para productores como para consumidores, que situó en 100 dólares el barril.
La caída de los precios ha puesto en aprietos a la mayoría de los países de la OPEP, particularmente a Venezuela, Irán, Irak, Ecuador y Nigeria, que para equilibrar sus presupuestos, cumplir con sus programas sociales y los pagos de la deuda, necesitan que el barril se negocie en unos u$s100.
Pero Arabia Saudita, el mayor productor de la OPEP, que cuenta con gigantescas reservas en divisas, no comparte esas preocupaciones, y puede sobrevivir bien con cotizaciones más bajas.
La caída de los precios del crudo se debe sobre todo al inesperado aumento de la producción en Estados Unidos - gracias al petróleo de esquisto-, y de Brasil, Canadá y Rusia, en un contexto de desaceleración del crecimiento en China y de estancamiento en Europa, lo que ha reducido la demanda de crudo.
Algunos analistas especulan que el blanco del ministro de Arabia Saudita - el hombre más poderoso en el mundo del petróleo - no es es el precio del barril, que puede dejar caer, sino el gas de esquisto, cuya producción ha crecido fuertemente en Estados Unidos, y que gracias a eso ha dado grandes pasos hacia la autosuficiencia energética.
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