El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Un momento de enormes turbulencias, aquí y afuera, que tomó a nuestra plaza caminando por las alturas y necesitada de más apoyo de demanda, pero que se encontró con lo inverso, agregando en últimas fechas que la oferta salió de sus casillas -nerviosa en extremo- y entregó papeles sin defender ningún piso mínimo. La orden: «vender».
Levantar el duro nivel mínimo del día, para llevarlo cincuenta puntos más arriba -y aun así perder 3,8%- fue el mejor «logro» para un mercado que vio operadores preocupados y sin saber qué tono tendrá este remate semanal,
Dejá tu comentario