15 de agosto 2007 - 00:00

Otro negocio de Chávez: comenzó la reventa de bonos argentinos

El gobierno venezolano lanzó ayer la licitación del Bono del Sur III, que incluye títulos de ese país y de la Argentina. La colocación se hará por un total de u$s 1.500 millones y se espera una importante sobredemanda, pero no precisamente por la decisión de los inversores de incorporar riesgo argentino a sus carteras.

En realidad, la compra de este título les permite a los bancos de ese país la posibilidad de obtener dólares, a través de la inmediata venta de los papeles en el exterior. De no ser así, en el actual contexto de los mercados nadie los compraría. El vehículo es el BODEN 2015 que conforma un tercio del total de la emisión que encara el gobierno de Hugo Chávez. Por lo general, los que terminan adjudicándose la licitación son las entidades más cercanas al gobierno chavista, en polémicas operaciones.

Venezuela, así, consigue revender rápidamente el título que le compró a la Argentina por u$s 500 millones en el mercado. Es lo que hizo Chávez, en realidad, con la mayor parte de los u$s 5.000 millones que le compró a la Argentina en los últimos dos años.

  • Características

  • La transacción es similar al «contado con liquidación» que se realiza en la Argentina (ahora con volúmenes mucho más bajos). Tiene las siguientes características:   

  • Los bancos adquieren el Bono del Sur, que si bien está nominado en dólares se adquiereen bolívares al tipo de cambio oficial (o sea 2.150 unidades por dólar).

  • La entidad que lo compró por lo general se desprende del título (BODEN 2015), vendiéndolo en el exterior.   

  • De esta manera, obtiene divisas en el exterior habiendo puesto bolívares en el inicio de la operación. Es una manera de eludir el férreo control de cambios, que impide al público y a empresas (incluyendo bancos) comprar dólares libremente en el mercado venezolano. También hay fuertes restricciones para enviar esas divisas al exterior, que se eluden a través de este mecanismo.

  • En la Argentina también fue usual este tipo de maniobras, sobre todo durante la época del « corralito». Como había fuertes restriccionespara la compra de dólares, se optaba por adquirir otros activos financieros (por ejemplo acciones y bonos). Luego, eran transferidos al exterior donde el inversor los vendía y se hacía de los dólares que no podía obtener localmente.

  • Plazos

    La suscripción se realizará hasta el 16 de agosto (aunque podría extenderse hasta el viernes 17), el lunes 20 se darán a conocer los resultados de la operación y su liquidación se producirá el jueves 23 de agosto.

    El Bono del Sur III incluye la emisión de tres papeles: el BODEN 2105 en dólares de la Argentina y otros dos títulos venezolanos que cotizan en bolívares. De esta manera, con la «zanahoria» que otorga la posibilidad de transferir al exterior el bono en dólares, el gobierno aprovecha para emitir deuda en moneda local y financiarse.

    La licitación se realizará en las entidades bancarias privadas y algunas oficiales como el Banco de Fomento Andino (Banfoandes), las cajas de ahorro o los fondos de pensiones, que deben estar registrados en la Superintendencia de Cajas de Ahorro.

    Para el ministro de Finanzas, Rodrigo Cabezas es «una herramienta para combatir la inflación, sumado al saneamiento de las políticas fiscales, lo que contribuirá a la reducción de los precios de los bienes y servicios de los consumidores».

    El presidente de la entidad empresarial Fedecámaras, José Manuel González, celebró la decisión del gobierno venezolano, porque con los bonos «disminuirá la liquidez y en consecuencia la inflación, luego tendremos que fortalecer el aparato productivo para reactivar la economía».

    La primera emisión del Bono del Sur se concretó en noviembre de 2006 por u$s 1.000 millones y la segunda en febrero de 2007, por u$s 3.500 millones.
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