También sería una decisión sensata desde el punto de vista del costo.
Desde la salida de la convertibilidad, el país pidió dos veces la postergación de estos pagos: la primera fue a mediados de 2002, cuando prácticamente no había diálogo con el organismo y el programa se había caído en diciembre de 2001. La segunda fue en setiembre del año pasado, luego de la suspensión del acuerdo por las negociaciones para salir del default. Justamente, la explicación a principios de año para no pedir una postergación al Fondo de los créditos en categoría de « expectativa» fue la de no generar una situación que pudiera afectar la marcha del canje.
Si el Palacio de Hacienda pidiese esta refinanciación con resultado exitoso,