Paraguay sólo puso la orilla
El canje de la deuda que tenía el Paraguay con la Argentina de más de cinco mil millones de dólares por la construcción de Yacyretá parece pagarle a ese país el valor de la orilla. La represa se construyó en la frontera de los dos países, la Argentina puso la inversión -que le valió endeudarse por décadas- y nuestro vecino, apenas la orilla. Que el país se asegure a futuro energía parece atinado, aunque esto valga resignarse a que al Paraguay era imposible cobrarle esta deuda. La decisión que anunció Néstor Kirchner parece repetir una tradición criolla: presidente que viaja, presidente que paga. Lo hizo Juan Perón cuando Alfredo Stroessner le sacó la firma de la construcción de Yacyretá; Carlos Menem cuando Patricio Aylwin obtuvo el subsidio por el gas a los chilenos que este gobierno debió revisar. Ahora Kirchner cede este canje que, además, enojó a Brasil porque este país también es acreedor del Paraguay y el gesto argentino crea un precedente riesgoso en la región. Se lo hizo saber al mandatario argentino Lula da Silva en la reunión que mantuvieron ayer en Nueva York.
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Pese a este avance, Lula manifestó ayer su preocupación por esta situación y ante la posibilidad de que en cualquier momento Morales vuelva sobre sus pasos y concrete la toma del control de las dos plantas. El brasileño recordó que desde Bolivia se había aclarado que la medida había sido «congelada» para generar «condiciones auspiciosas para la negociación» pero no anulada, y que Petrobras «no doblará la mano» a Bolivia «porque esa resolución se aplicará», según las declaraciones de Villegas. Lo importante que quiso dejar en claro Lula ayer ante Kirchner es que si finalmente esta decisión se concreta, y Morales nacionaliza las plantas, la región ingresará en una seria crisis. Kirchner se comprometió entonces a hablar directamente con Morales sobre el tema, y eventualmente, organizar una reunión como la que en julio pasado se concretó en Iguazú, hasta donde viajaron Lula, Morales y Hugo Chávez, además de Kirchner, para discutir los alcances de la decisión de nacionalizar el comercio de los hidrocarburosen Bolivia. Se acordó ayer seguir de cercaeste tema, al menos hasta la próxima cumbre de presidentes del Mercosur de diciembre.
El brasileño y Kirchner hablaron también ayer sobre la decisión adoptada el lunes en Nueva York de cambiar el pasivo de u$s 11.000 millones generado por la construcción de Yacyretá por energía. Lula, con diplomacia, le expresó a Kirchner sus dudas ante el precedente generado por este «canje», ya que Paraguay también mantiene una deuda importante, y de más de u$s 10.000 millones, por obras de infraestructura similares, especialmente la represa de Itaipú. Lula dejó en claro que este esquema no sería aceptado por Brasil, que negociará con Nicanor Duarte Frutos en otras condiciones diferentes que las que se discutieron con la Argentina.



