La decisión de vender la filial argentina de Parmalat podría haber quedado pospuesta hasta fin de agosto, o sea hasta tanto los europeos retornen de sus vacaciones estivales. La fecha fijada originalmente para vender Parmalat Argentina era el 30 de julio pasado. Fuentes cercanas a la empresa italiana admitieron que la empresa se venderá recién para esa fecha, y confirmaron que sólo quedan tres interesados en ella: el grupo estadounidense AIG -que está intentando comprar también Disco asociada con la chilena Cencosud-, el fondo Pegasus -dueño de Freddo y Musimundo- y el empresario Sergio Taselli -principal accionista de Metropolitano-.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El precio que pedirían los italianos rondaría los u$s 25 millones, pero se sabe que ninguno de los postulantes está ni cerca de esa cifra. De todos modos, Parmalat no recuperará ni de lejos su fuerte inversión en la Argentina, que comenzó con la construcción de dos plantas en Pilar en las que aplicó unos u$s 30 millones, más lo que pagó años después por Gándara, que según fuentes del mercado (la cifra oficial nunca se proporcionó) habría ascendido a más de u$s 110 millones.
A eso, obviamente, hay que agregarle los montos que tuvo que aportar la casa matriz para sufragar el déficit operativo de la láctea, que recién el año pasado había comenzado a acercarse al punto de equilibrio cuando estalló la crisis por el fraude cometido en la contabilidad del holding alimentario italiano.
Dejá tu comentario