El titular del
FMI,
Dominique
Strauss-
Kahn,
aprovechó
la estadía
en la
Argentina
para
reunirse con
Lula da
Silva, en la
embajada
brasileña en
Buenos
Aires.
Cristina de Kirchner estrenará hoy su mandato presidencial nada menos que con una reunión con el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn. Entre los diversos temas que están pendientes en la agenda de discusión entre la Argentina y el Fondo, en esta oportunidad se debatirá principalmente si la entidad está dispuesta a apoyar al país en la negociación de la deuda con el Club de París, que asciende a unos U$S 6.300 millones.
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Según trascendió ayer, el encuentro consistirá en un almuerzo en el Palacio de Hacienda y contará con la participación del ministro, Martín Lousteau, y del titular del BCRA, Martín Redrado.
Por primera vez, un Director Gerente del FMI participa de los actos de asunción de un mandatario. En ese sentido, Strauss-Khan aprovechará la oportunidad para reunirse con la presidente y debatir algunas cuestiones que el Fondo considera claves, como el conflicto en el INDEC.
Cabe recordar que la relación del FMI con el gobierno está plagada de conflictos. De hecho, Cristina de Kirchner recordó ayer en su discurso que las políticas de ajuste permanente como las que sufrió el país en la década de los 90, recomendadas por el Fondo, «no son buenas para el desarrollo y causan desempleo, pobreza y el colapso de la economía, como ocurrió a fines del 2001».
Sin embargo, parece que los lazos con el FMI vuelven a estrecharse y la prueba está en la aprobación que brindaron tanto Néstor como Cristina de Kirchner al socialista Strauss-Kahn cuando asumió la dirección del FMI a principio de noviembre. Está claro que la nueva mandataria quiere abrir una etapa de diálogo.
Apertura
El objetivo de los Kirchner a partir de ahora es regularizar los pagos con el Club de París, interrumpidos en 2002, lo que permitirá reactivar las inversiones de países desarrollados.
Pero esa entidad, formada por países acreedores, exige como condición para firmar un acuerdo que la Argentina esté encuadrada en algún tipo de programa con el FMI.
«Creo que todo el mundo estaría muy contento si se puede resolver lo más pronto posible la cuestión con el Club de París», había afirmado Strauss-Kahn antes de viajar. Ahora resta por ver si hoy decide darle el visto bueno a la Argentina para concretar las negociaciones y para que Cristina de Kirchner corone con éxito el inicio de su mandato ante los mercados internacionales.
Esta situación podría abrir nuevos canales de financiamiento más allá de los petrodólares que presta el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y la constitución del nuevo Banco del Sur.
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