Peirano: "Llegan más inversiones brasileñas"
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Miguel Peirano
El economista revela que dos de las empresas en cuestión son Picadilly y West Coast; además -afirma- «vinieron a vernos a la secretaría otros tres fabricantes de calzado, pero con ellos la negociación es mucho más preliminar y no creo que valga la pena mencionarlas».
Peirano asegura que «casi todos los sectores están con ecuación de rentabilidad», y dice que no hay cuellos de botella de capacidad instalada: «Desde 2003 la oferta y la demanda vienen creciendo parejo, y se está usando cerca de 72% de la capacidad de la industria; es cierto que venimos de un valle profundo, y creo que las inversiones -de mantenerse las actuales condiciones- seguirán viniendo. Fíjese lo que pasa en sectores como aluminio y siderúrgica: hay proyectos por centenares de millones de dólares, a favor de un tipo de cambio competitivo y la suba del valor internacional de los bienes que producen esas industrias».
También menciona a la industria automotriz y la de autopartes como «muy promisorias: varias terminales locales están vendiendo sus productos al exterior, lo que además de recomponer salarios obliga a las empresas a incorporar los últimos adelantos tecnológicos».
• Salarios
La pregunta casi obvia, entonces, es si la Argentina puede o debe fabricar todo; Peirano responde que «en este tramo del desarrollo todos los sectores tienen potencial, pero la especialización la determina el mercado». Admite que no es posible ni deseable mantener en el tiempo los actuales salarios reales: «El tipo de cambio provoca mayor producción, que debería traducirse en recomposición salarial por mayor productividad, y la creación de más puestos de trabajo. Lo difícil es encontrar el punto de equilibrio entre rentabilidad y poder adquisitivo. No deberíamos ser como Brasil, un país donde hay un quiebre socioeconómico en su población muy profundo. Si este proceso genera pérdida de poder adquisitivo en la población, estaríamos lejos de solucionar el problema».




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