Las tasas de interés acentuaron su retroceso sobre fines de la semana pasada y desde hoy los bancos trasladarían parcialmente este menor costo de fondeo a los préstamos de corto plazo. La BADLAR (tasa de plazos fijos mayoristas) finalizó en 15,40% anual, contra un máximo de 18,5% que había tocado durante el peor momento de salida de depósitos a fines de mayo. La expectativa es que las tasas sigan bajando, aunque el límite es el alto nivel de inflación.
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Por eso, difícilmente en las próximas semanas los bancos paguen menos de 14% para los grandes inversores. Para los pequeños ahorristas, las tasas no habían subido tanto durante la turbulencia financiera, por lo que tampoco la reducción sería marcada. Será difícil, sin embargo, encontrar rendimientos de 18% a 20% anual como los que se venían ofreciendo en el sistema financiero.
El motivo de esta baja de rendimientos tiene que ver con la recuperación en las últimas semanas de depósitos bancarios. Altas tasas de interés y la posibilidad de comprar dólares baratos en el mercado de futuros permitieron un virtual seguro de cambio. Según datos a los que pudo acceder este diario, en los primeros 17 días de julio los plazos fijos se incrementaron en $ 1.700 millones: de ese total, $ 1.100 millones correspondieron a inversores mayoristas (en particular, AFJP), mientras que los restantes $ 600 millones fueron de pequeños ahorristas.
Se trata de una variable clave, porque hasta ahora el público venía privilegiando la compra de dólares. Esto había ocasionado la salida de $ 2.000 millones de plazos fijos minoristas en mayo y otros $ 200 millones en junio. La tendencia comenzó a revertirse este mes, incluso antes de la votación del Senado al rechazar las retenciones móviles.
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