Contrariamente a lo que indica el sector privado, «la variación efectuada a los precios FOB oficiales correspondientes al trigo en los últimos días tuvo como único objetivo reflejar los cambios registrados en las cotizaciones del cereal en el mercado mundial», indicó ayer la Secretaría de Agricultura.
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Pero analistas, exportadores, molineros y hasta algunos especialistas del Estado sostienen que la medida oficial de aumentar el valor mínimo sobre el cual se puede exportar «afecta los precios que reciben los productores e incrementan la recaudación vía mayores retenciones, desalentando las exportaciones».
Agricultura indicó que «la medida no podría ser interpretada como afectando los intereses de los productores o como un aumento de la presión fiscal». Lo cierto es que los productores argentinos recibían ayer u$s 107,8 por tonelada de trigo de la campaña 2006/07 vendida mientras en el mercado internacional el cereal cotiza en u$s 161,34 (posición marzo/07). Es decir que el productor estadounidense, aun con protecciones de mercado, recibió u$s 53,5 más que el argentino, que con pago de retenciones cobraba 33,2% menos en valor pleno por su producto.