El mayor fabricante de automóviles de los Estados Unidos, General Motors, está analizando la posibilidad de comprar a su competidora Chrysler, aunque existen diferentes versiones sobre el estado de las negociaciones para cerrar la operación.
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El diario "The New York Times" considera que hay un 50 por ciento de posibilidades de que el acuerdo salga adelante, mientras "The Wall Street Journal" informó ayer que las negociaciones perdieron impulso a causa de la actual crisis financiera, pero que podrían reanudarse en poco tiempo, indicó un cable de la agencia DPA.
Ambas compañías evalúan si una fusión les ayudaría a capear la aguda crisis del mercado automotor estadounidense, provocada por los altos precios de los combustibles, que hicieron caer las ventas de los vehículos grandes como los todoterrenos, y por la crisis financiera global.
La operación daría origen al mayor productor mundial de vehículos, después de que General Motors fuera superada este año por la japonesa Toyota como el principal fabricante mundial de automóviles.
La fusión entre General Motors y Chrysler, que suman el 35 por ciento del mercado nacional de los EE.UU., dejaría además junto a Ford sólo dos grandes fabricantes estadounidenses en pie.
El actual dueño de Chrysler, el fondo de inversión Cerberus, ya compró en 2006 el 51 por ciento de la filial financiera de GM, GMAC, por 14.000 millones de dólares.
"The Wall Street Journal" informa que Cerberus ofrece ahora un trueque, según el cual GM compraría el negocio de automóviles de Chrysler y entregaría a cambio a Cerberus el resto de GMAC.
La filial financiera que antes fuera fuente de beneficios supone, ahora, una carga en el marco de la crisis financiera.
"The New York Times" indica que, si fracasan las conversaciones con Chrysler, su propietario recurrirá a Renault y Nissan. La alianza formada por las automotrices francesa y japonesa negoció sin éxito hace años una sociedad con General Motors.
Las ventas de GM se desplomaron en Estados Unidos en un 18 por ciento durante lo primeros nueve meses del año a 2,43 millones de automóviles y las de Chrysler lo hicieron en un 25 por ciento a 1,18 millones.
Los consorcios automotrices estadounidense redujeron en los últimos años sus plantillas, cerraron fábricas y registraron pérdidas millonarias, dando lugar a rumores de insolvencia continuos.
"En el segundo trimestre de 2008, GM perdió 15.500 millones de dólares, mientras Chrysler perdió unos 400 millones en lo que va de año", consigna DPA en el final de su informe.
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