El Banco Central no reducirá el ritmo de compra de dólares a pesar de la mayor inflación registrada en los últimos meses, fenómeno que se repetiría en mayo. «No hay factores estructurales en el aumento de precios, se trata de incrementos que se explican en su mayor parte en motivos puntuales», aseguran en el BCRA.
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Desde el 12 de abril pasado la institución, que preside Alfonso Prat-Gay, compra u$s 45 millones diarios, ante el fuerte aumento de la liquidación de divisas por parte del sector exportador. En lo que va del mes ya lleva adquiridos u$s 720 millones, lo que implica la emisión de unos 2.090 millones de pesos (calculando un tipo de cambio promedio de $ 2,90).
En el BCRA están tranquilos porque sostienen que buena parte de ese dinero es luego reabsorbido a través de tres instrumentos: emisión de Lebac y Nobac, cancelación de redescuentos por parte de los bancos y cancelación de adelantos efectuados al Tesoro. Por lo tanto, explican, no hay motivo alguno para esperar una menor intervención en el mercado de cambios, salvo que se vaya reduciendo la cantidad de divisas que ingresan, lo cual sucedería recién hacia fines de junio.
De hecho, la base monetaria en lo que va de mayo aumentó menos de $ 100 millones y con $ 47.151 millones se mantiene en el promedio de crecimiento comprometido en el programa monetario. En abril, la inflación minorista fue la mayor de los últimos quince meses (registró un alza de 0,9%) y en mayo sería muy similar. Se estima que en junio el índice de precios minorista acumulará un incremento de entre 5% y 5,5% en los últimos doce meses. «La evolución está de acuerdo a lo que esperábamos y mantenemos el pronóstico de inflación de 7% a 11%», explican en la autoridad monetaria. Sin embargo, la intención es no pasarse demasiado del rango inferior, es decir 7%. El año pasado, la inflación fue de sólo 3,7%. • Hechos puntuales
Para el BCRA, el incremento de precios de los últimos meses no tiene relación con la emisión monetaria, sino que se explica por una serie de hechos «puntuales» que impactarán en la medición de mayo. Estos son algunos de los principales:
• Clima frío en el norte del país, que afectó la cosecha de legumbres y hortalizas: temperaturas más bajas que las promedio generaron menor oferta de productos y, por lo tanto, aumentos desproporcionados en algunos alimentos que tienen una alta ponderación no sólo en el IPC (Indice de Precios al Consumidor), sino también en la canasta básica. Por eso, la expectativa es que se produzca una reversión de la tendencia el mes próximo.
• Aumentos en los combustibles: en mayo se registraron aumentos del gas natural comprimido (cerca de 8%), del gas en garrafas y del gasoil (4% de incremento). No tienen un efecto elevado en el IPC, pero pueden agregar entre 0,1% y 0,2% del incremento.
• Aumento del gas a nivel mayorista: no impactaría tanto en mayo, ya que los aumentos que deben pagar las empresas son muy recientes (la suba se aplicó a partir del 10 de mayo).
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