La llamada «inflación principal», que excluye subas estacionales
o de servicios regulados, explica la mayor parte de los
aumentos. Por eso, se pronostican nuevos incrementos en
los próximos meses.
Si bien 0,8% de inflación de octubre estuvo en línea con lo esperado por el mercado, el hecho de que la cifra anual se ubique en dos dígitos no deja de preocupar al gobierno. El aumento de precios acumulado para los primeros diez meses (9,8%) ya superó la meta anual (8%) propuesta por el BCRA en su Programa Monetario 2005. Esto pone un techo de inflación promedio de 0,562% mensual para noviembre y diciembre si se quiere cumplir con el nivel que viene manejando el ministro de Economía, Roberto Lavagna (11% como máximo).
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El índice de precios al consumidor (IPC) se desagrega en tres categorías:
a. Bienes y servicios con comportamiento estacional.
b. Bienes y servicios cuyos precios están sujetos a regulación o tienen un alto componente impositivo.
c. Restante bienes y servicios. El tercer grupo se conoce como inflación principal -el equivalente al indicador de precios minoristas de Estados Unidos que excluye los componentes volátiles de energía y alimentoso bien la inflación que crea la economía independientemente de las subas/bajas que sufren algunos productos estacionalmente y de los ajustes que el gobierno realiza en los productos regulados. Con una ponderación de 71% sobre el total (9% para los Estacionales y el restante 20% para los Regulados), dicha inflación principal fue ganando participación en la explicación de las subas de precio intermensuales evidenciadas desde comienzos de año. En línea con lo anterior, 63% de la inflación de octubre se atribuye a la inflación principal.
Esta categoría explicó en igual mes de 2004 el 68% de la suba de precios (+0,39%) y en 2003 tan sólo 10% de la inflación de ese mes (+0,59%). Si bien en octubre encontró menos incidencia del rubro alimentos y bebidas, la escalada de la inflación principal desde comienzos de año sumado al pendiente ajuste de tarifas y a las subas puntuales en algunos productos de la canasta básica, abre el debate sobre si el gobierno debería continuar privilegiando un objetivo de tipo de cambio competitivo (con fuertes intervenciones del BCRA) o bien controlar la inflación. Por ello, en los próximos meses, las variables a monitorear vendrán por el lado de la austeridad fiscal, la absorción de pesos del sistema por parte de la autoridad monetaria y la evolución de la inflación principal.
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