6 de diciembre 2007 - 00:00

Precios siguen en alza, pero falta combustible

La falta de combustibles en algunas ciudades del interior del país es cada vez más notoria. Son, por ahora, casos puntuales, pero no se puede descartar que marque una tendencia. A los casos revelados el martes por Ambito Nacional en Santa Cruz, Mendoza, Corrientes y Tierra del Fuego, se sumaron ya Cutral Có y Plaza Huincul en Neuquén.

La carencia de producto en algunos puntos del país coincide con un aumento permanente de los precios. El litro de gasoil ya cuesta en el Gran Buenos Aires entre $ 2 y $ 2,20, aunque en ciertas ciudades del interior se paga hasta $ 2,60. Las naftas premium siguen su camino gradual a los $ 3 por litro y ya hay localidades donde se paga más de ese valor.

Esta coincidencia de faltante y suba de precios, se explicaría en primer lugar por un fuerte aumento de la demanda que busca cubrirse de más aumentos, sobre todo donde todavía se puede comprar con tarjeta de crédito.

Cuando los precios suben, además el público tiende a concentrarse en las estaciones donde los valores están más bajos. Hay un corrimiento de la demanda que presionasobre esas estaciones en cada lugar. En términos promedio, YPF (aún con alzas) es la que mantiene los valores más bajos del mercado.

Hay, además, problemas específicos. En Santa Cruz, el muelle para descargar combustible está prácticamente inhabilitado y está llegando en camiones desde Comodoro Rivadavia.

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    De todas formas, éstas no serían las únicas causas, ni las determinantes. Los que conocen el mercado, sospechan que las petroleras bajaron la carga de las refinerías y están produciendo menos combustibles desde que se instauró el nuevo régimen de retenciones a la exportación hace dos semanas.

    Según esta visión, antes del aumento de los derechos de exportación, las petroleras que no tienen petróleo propio y sólo refinan (Shell y Esso) conseguían el crudo en el mercado local a alrededor de u$s 43. Ahora lo pagan a u$s 42. Pero ya no podrían compensar con la exportación de naftas y otros destilados la pérdida de mantener los valores al público, aun considerando los aumentos de los últimos meses. Desde esta óptica, se sospecha que hay una tendencia a no seguir cargando al máximo las refinerías, con lo cual la producción iría teniendo una paulatina caída, justo cuando la demanda sigue en alza.

    Hay, además, quienes suponen que puede haber una maniobra para sentar al gobierno a renegociar la resolución que elevó las exportaciones de derivados del petróleo.

    En medio de este clima confuso, hay versiones de todo tipo, según las cuales las refinerías sin crudo propio no son las únicas que tienen problemas con la política oficial. Se afirma que Petrobras bajaría la producción y estudia eliminar a unos 500 contratados en la Argentina.
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