Santiago (Reuters) - Chile tuvo una inflación de 0,6% en junio, por encima de lo esperado, en la mayor variación para igual mes en diez años que podría abrir la puerta a una eventual alza de la tasa rectora, dijeron analistas.
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El gubernamental Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dijo ayer que el Indice de Precios al Consumidor (IPC) se situó en 123,62 puntos en junio, por alzas en los valores de los combustibles y en los pasajes del transporte público.
El indicador subyacente, que excluye combustibles, frutas y verduras frescas, subió 0,3% en junio y acumuló un alza en 12 meses de 3,1%.
«Fue una sorpresa, porque más allá del impacto de los combustibles, la inflación subyacente fue alta, aunque esto no debe generar alarma de presiones inflacionarias», dijo Tomás Flores, economista del Instituto Libertad y Desarrollo.
Con la cifra de junio, la inflación en 12 meses se aceleró a 3,9% desde 3,7% en mayo, cuando el IPC fue de 0,2%, el más bajo para ese mes en tres años. Todo lo contrario a la Argentina, que cerrará el año con una inflación estimada entre 11-12%, y con acuerdos de precios mediante.
Acumulado
«Se debe tomar en cuenta que el mes anterior (mayo) arrojó una baja cifra», agregó Flores.
En el primer semestre la inflación acumulada fue de 2,1%, mientras que para todo 2006 el Banco Central subió su estimación a 3,4% desde 2,7% previsto originalmente, por los altos precios del petróleo.
«Si uno suma y resta no hay una amenaza inflacionaria, pero aumentan un poco la probabilidad de un alza de la tasa rectora en la próxima reunión del Banco Central. Lo que está claro es que de agosto no pasa la nueva alza», estimó Flores.
El instituto emisor revisará el 13 de julio la tasa referencial, que actualmente se ubica en 5%.
«Lo más probable es que se justifica una suba de la tasa a 5,25%», dijo Felipe Laborde, analista de la corredora de Bolsa Tanner.
Presiones externas
En un sondeo de «Reuters» realizado el lunes, seis analistas esperaban en promedio una inflación de 0,4% para junio de 2006, pero el impacto de los precios de los combustibles fue mayor al esperado.
Chile importa casi la totalidad del combustible que consume anualmente, por lo que está expuesto a los vaivenes de los precios del petróleo. Estas alzas también se han traspasado al valor de los pasajes de la locomoción pública.
«Siempre se ha hablado del tema del petróleo como un shock, pero de repente llegó para quedarse, entonces no es un tema tan simple. Se ha dicho un shock transitorio, eso es la palabra, pero parece que no es tan transitorio», comentó Laborde.
La mayor inflación previstaha sido acompañada por un sostenido dinamismo de la demanda interna, uno de los motores de la economía doméstica.
Para 2006 la autoridad monetaria maneja una estimación de crecimiento entre 5 y 6%, pero esa cifra podría ser perjudicada por los efectos de una inminente alza en los precios del gas natural que importa Chile desde la Argentina, lo que también golpearía a la inflación.
«Si la Argentina nos sube el precio del gas (...). Si finalmente hay un traspaso a los precios, va a tener que subir las tasas el Banco Central, a lo mejor más de lo esperado, más de 5,5% y eso sería negativo», comentó Laborde.
Chile tiene como meta de inflación 3% en el horizonte de mediano plazo, con un rango que fluctúa entre 2 y 4%.
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