29 de junio 2004 - 00:00

Preocupa nuevo juicio de acreedores en EE.UU.

La incertidumbre por la propuesta de la Argentina para salir del default y el alto grado de rechazo que generó siguen provocando consecuencias no deseadas. Ayer se presentó en Nueva York una megademanda contra el Estado, a través de una «acción de clase». Significa que, en caso de recibirse un fallo en contra, todos los bonistas tendrían derecho de reclamarle al gobierno. Involucra a todos los bonos argentinos emitidos en el exterior antes de diciembre de 2001. Si bien la posibilidad de que esta presentación prospere y se reciba finalmente un fallo en contra es lejana, no deja de preocupar la proliferación de este tipo de presentaciones en juzgados internacionales. La presión de los bonistas se hará sentir también hoy en el directorio del Banco Mundial. El organismo tratará hoy desembolsos por u$s 700 millones, pero habría varias abstenciones de países desarrollados, tal como ocurrió a principios de año. Ayer se negoció hasta última hora la posibilidad de «ablandar» la postura dura de países europeos y de Japón. Además, también se procura evitar un mensaje duro de las naciones más desarrolladas. Una vez más, la participación de los Estados Unidos inclinaría la balanza de manera favorable a la Argentina. Pero la postura de continuar postergando la resolución de los problemas sigue irritando a la comunidad internacional.

Facsímil de la demanda contra la Argentina.
Facsímil de la demanda contra la Argentina.
El gobierno argentino recibió ayer una nueva demanda millonaria por el default en Nueva York. Se trata de una «acción de clase» que incluye a todos los bonos emitidos por la Argentina hasta diciembre de 2001 y que en caso de recibir un fallo favorable podría beneficiar al conjunto de los tenedores de títulos en default en el exterior (son cerca de 500.000 ahorristas).

La presentación fue efectuada por el estudio de abogados Hagens-Berman, con base en Seattle, en representación de un bonista de origen italiano, Ottavio Lavaggi. «No hace falta que los poseedores de estos bonos se presenten para participar de la demanda. Están automáticamente incluidos, salvo que definan expresamente lo contrario», explicó Steve Berman -el abogado que lleva adelante la demanda- a Ambito Financiero.

Se trata de la acción de clasedenominada «opt-out», es decir que no requiere el consentimiento del tenedor de bonos para estar incluido en el posible beneficio del juicio. Si no quiere formar parte, lo tiene que plantear por escrito. Claro que este mecanismo solicitado por el estudio de abogados debe ser aceptado o rechazado por el juez que recibió la causa.

• Perjudicados

Las típicas acciones de claseque se desarrollaron en los últimos años en los Estados Unidos, por ejemplo, perjudicaron a las compañías tabacaleras, que ya perdieron juicios multimillonarios por los efectos de la nicotina en los fumadores. También es famoso el caso real que presenta la película «Erin Brocovich», donde cientos de damnificados ganan una demanda presentada contra una compañía eléctrica culpable de contaminación en una ciudad del interior estadounidense.

Si bien fue presentada en el Distrito Sur de Nueva York, la demanda no recayó en el juez Thomas Griesa, que tiene la mayor parte de las demandas contra la Argentina. Esta vez le tocó al juez Jed F. Rakoff. En el equipo económico tomaron con preocupación el hecho de que Griesa no haya sido elegido para este caso, debido a que hasta ahora se había mostrado benigno con la Argentina en otras demandas presentadas por bonistas. Además, está por tomarse dos meses de vacaciones.

El nuevo magistrado deberá primero definir si acepta la acción de clase y los motivos por los cuales fue presentada. Recién después puede desarrollarse el juicio.

La demanda incluye todos los bonos Global emitidos en los Estados Unidos, además de los eurobonos emitidos en distintas monedas (liras, marcos, etc.) y los bonos Samurai, en yenes.
Todos entran en el proceso de reestructuración de la deuda que comenzó el gobierno argentino formalmente este mes, al presentar la oferta ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de los Estados Unidos. Quedaron excluidos de esta presentación, en cambio, bonos con jurisdicción local, como las LETES y los BONTES, obviamente porque las demandas deben presentarse en este caso ante tribunales argentinos.

• Antecedente

Se trata de la segunda presentación de una acción de clase que se interpone ante un juzgado internacional. La primera había correspondido al fondo de inversión Urban, pero tenía un alcance más limitado, ya que sólo incluía a los bonos Global 2009 y 2017. Ante los atrasos incurridos por el gobierno argentino se multiplicaron en los últimos meses las presentaciones de bonistas argentinos y del extranjeropara tratar de cobrar. Incluso, consiguieron el congelamiento de activos y hasta dos cuentas del Correo Argentino, pero sólo por un tiempo breve.

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