Estados Unidos admitió el primer caso de «vaca loca» en su territorio, y la noticia conmovió a todo el mercado de la carne. Se espera un shock negativo de los consumidores, caída de demanda y fuerte baja de precios. El hecho es muy malo para el gobierno de George W. Bush, pero también la Argentina se verá seriamente afectada por la menor cotización de la carne. De poco serviría el reconocimiento internacional vigente de país «libre de la "vaca loca"». Estados Unidos, que controla la tercera parte del comercio mundial, perdería mercados como Japón, hoy vedados para las exportaciones argentinas. Pero igual será muy difícil ingresar en ese país por el problema de la aftosa. Aunque suene mezquino, los analistas ya comenzaban a especular ayer con el reacomodamiento en el mercado internacional. Australia y Brasil serían los proveedores de carne mejor posicionados para ganar espacios. La Argentina, con menor valor de sus exportaciones y consumidores estadounidenses (que compran carnes termoprocesadas) temerosos de comer carne vacuna, podría padecer un retroceso en su sector ganadero. Una mala noticia para cerrar un año difícil para la ganadería, seriamente afectada ya por cuestiones climáticas.
El efecto sobre el valor de las exportaciones argentinas será importante, según los analistas, aunque aún es prematuro para evaluar el nivel de afectación. En el mediano y largo plazo habría un reacomodamiento de los exportadores y la «desaparición» o pérdida de Estados Unidos como exportador mundial (hoy significa 1/3 del comercio mundial de carne) y vende gran parte de su producción a Mientras
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