San Pablo (ANSA) - La inversión extranjera en Brasil descendió de u$s 2.000 millones en abril a u$s 1.400 millones en mayo, en un contexto de inestabilidad económica que en parte se debe a que operadores bursátiles y financieros no ven con agrado el probable triunfo del izquierdista Lula da Silva en las elecciones presidenciales de octubre.
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La suma de la inversión extranjera en lo que va del año es de u$s 8.100 millones. El director de Política Económica, Ilan Goldfajn, aseguró que en caso de que la inversión se mantuviera en los niveles de mayo, en todo el año podría llegar a u$s 17.700 millones. Goldfajn cree que la convulsión del mercado financiero en las últimas semanas no debería influir en la inversión directa extranjera.
El inversionista, a criterio del funcionario, «cuando decide poner dinero en el país, no piensa a corto plazo, sino en un horizonte de más largo plazo».
Sin embargo, el economista Paulo Leme, de Goldman Sachs, consideró que la cifra de u$s 1.400 millones está fuera de la curva trazada para la inversión extranjera.
En una nueva alusión al proceso electoral, ese experto opinó que la curva podría recuperarse «en la medida que el candidato (del oficialista Partido de la Social Democracia Brasileña) José Serra reduzca la distancia con el candidato del PT, Lula da Silva».
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