El Banco Central prorrogó hasta el 30 de junio próximo una serie de ventajas para deudores que refinanciaron sus compromisos, permitiéndoles una rápida reclasificación crediticia. De esta manera, facilita a muchas empresas que fueron morosas durante la crisis tener nuevamente acceso al crédito bancario con tasas de mercado.
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La decisión del BCRA se adoptó a través de la Comunicación «A» 4.467 y se extiende para todas aquellas deudas comerciales refinanciadas exitosamente desde el 30 de junio de 2002. La normativa vinculada a la « clasificación de deudores» llegaba hasta fin de 2005, pero con esta modificación tendrá vigencia por otros seis meses. Según establece la autoridad monetaria, aquellos deudores que hayan formalizado convenios de pago resultantes de concordatos judiciales o extrajudiciales homologados o arreglos privados concertados en forma conjunta con entidades financieras «podrán ser reclasificados en situación normal».
De la misma manera, también se extendió hasta fines de junio la posibilidad de superar el límite de asistencia financiera de 300% del patrimonio neto a un cliente. Ello beneficia sobre todo a aquellas empresas que están saliendo de la crisis, pero con patrimonios reducidos.
A través de esta extensión de facilidades, la autoridad monetaria busca que un mayor número de empresas que sufrieron el impacto de la crisis económica durante 2001 y 2002 puedan reinsertarse en el sistema financiero.