22 de noviembre 2002 - 00:00

Prudencia de exportadores por compensación comercial

Los representantes de los exportadores argentinos tomaron ayer con mucha prudencia la propuesta proveniente de Brasil de crear un sistema de compensaciones para el comercio en el Mercosur, al indicar que es «menos transparente en los precios»; además de poner en duda el rol de los bancos centrales de los países intervinientes.

La iniciativa de crear una Cámara de Compensación Comercial que deslizó Inácio Lula Da Silva, electo presidente de Brasil, busca disminuir el flujo de dólares entre los países integrantes del Mercosur como una forma de alejarse del monopolio de la moneda estadounidense en el intercambio internacional.

El antecedente más cercano se dio en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), que aplicó el Convenio de Pagos y Créditos Recíprocos, por el cual los bancos de las naciones firmantes se cursan y compensan entre ellos los pagos de operaciones comerciales.

•Riesgo

El presidente de la Cámara de Exportadores, Enrique Mantilla, precisó ayer que se trata de un «intercambio compensado donde el riesgo comercial del no pago lo toman los bancos centrales».

El representante de los empresarios exportadores argentinos dijo que su eficacia depende de los bancos centrales de los países intervinientes en las operaciones, ya que «si el importador no paga la obligación de saldar el monto la tiene el banco, y entonces hay todo un tema respecto a los seguros».

Para Mantilla «es menos transparente en los precios», y si bien se mostró cauto al indicar que aún «se debe mirar la letra chica» de la propuesta, dijo que «mezcla los pagos con el Banco Central, y si el importador brasileño o argentino no paga, la entidad tiene que pagarle después al Banco Central brasileño y absorber la pérdida». Mantilla dijo además que en el caso de incobrabilidad el problema pasa a ser del Estado nacional que deberá pagar el dinero no liquidado.

Mantilla aseguró que no le gusta el proyecto, ya que, como exportador, consideró que «es una alternativa posible que hace una desviación de la lógica comercial adecuada». En ese sentido, explicó que «definitivamente después hay otro problema que es que los bancos pueden saldar las operaciones o el Banco Central asume el riesgo y les saca todas las operaciones a los bancos». También destacó que la propuesta de compensaciones acarrea inconvenientes de «relaciones» ya que el exportador tiene garantizada la cobranza a través del banco de su país, pero éste, a su vez, «tiene que esperar a que le compense el Banco Central» de la otra nación interviniente en la operación.

Dejá tu comentario

Te puede interesar