10 de diciembre 2000 - 00:00

PyMEs: expertos piden que los bancos exijan menos garantías

Los principales expertos del mundo en PyMEs coincidieron en que el mayor obstáculo que enfrentan actualmente estas empresas, sean argentinas, brasileñas, europeas o estadounidenses, es el excesivo pedido de garantías por parte de los bancos. Asimismo, llamaron a simplificar los trámites administrativos para apurar la salida de los créditos, recomendaron que las entidades de apoyo a las PyMEs no deben dar crédito en forma directa sino a través de las entidades bancarias que «son quienes saben evaluar la capacidad de repago de las empresas» y explicaron por qué la mayor parte de los subsidios debe destinarse a la creación de nuevas empresas.

«Hay que simplificar los trámites, la salida del crédito tiene que ser algo rápido», advirtió Till Phillips de la Small Business Administration (SBA) de Estados Unidos donde los bancos tardan 17 días para aprobar y otorgar el financiamiento. En este sentido, el especialista contó que la SBA implementó un programa llamado Documentation Low donde se piden muy pocos datos para otorgar créditos. La solicitud es de una sola página y puede utilizarse para préstamos de hasta u$s 100.000.

También el español y director de la Compañía Española de Reafianzamiento (CERSA), Víctor Ibarreche Asúa, señaló que «la simplificación administrativa debe ser el objetivo central de todo país que quiera desarrollar las PyMEs».

Especialistas

Las conclusiones fueron alcanzadas en el Seminario Internacional de Instituciones de Garantía y Apoyo Técnico a las PyMEs realizado en la Bolsa de Comercio de esta ciudad, al cual asistieron importantes especialistas de la SBA de EE.UU., y de instituciones similares de Canadá, Italia, Espa-ña, Brasil, Chile y la Argentina. Todos coincidieron allí en que el Estado debe ayudar mediante políticas activas al desarrollo de este sector empresarial que en el mundo genera 70% de los puestos laborales. Sin embargo, advirtieron que no hay que subsidiar a cualquier empresa, sólo aquellas que tengan proyectos innovadores, que necesiten ampliación tecnológica o bien para la creación de nuevos emprendimientos.

Según Sloan Coleman, de la SBA en Washington, que es la principal institución de apoyo a las PyMEs de EE.UU., y una de las primeras en el mundo, «40% de los créditos que damos es para la creación de nuevas empresas porque son lo que genera más empleo». Coleman explicó que la variable fundamental para que una empresa reciba asistencia es que su proyecto tenga capacidad de repago. También el presidente de la Asociación de las Sociedades Financieras Regionales de la Unión Europea, Benedetto Barranu, dijo que los Estados deben subsidiar a las PyMEs « pero a condición de que el proyecto sea rentable».

Asimismo, Coleman explicó que «la asistencia financiera de la SBA está acompañada obligatoriamente por un programa de capacitación para que la empresa entienda cómo se mueve el dinero en la firma» y coincidió con Barranu en que al pedir financiamiento, es muy importante el capital propio que aporta la empresa, porque «indica la convicción y el compromiso del empresario en el proyecto».

Experiencias

En la búsqueda de soluciones para mejorar el acceso al crédito de las PyMEs, el encuentro se dedicó en su mayor parte a abordar las diferentes experiencias mundiales en Sociedades de Garantías Recíprocas (SGR), esto es, entidades que se dedican a otorgar garantías de primera línea para que los bancos presten más rápido y en mejores condiciones a las PyMEs. « El mayor problema de las empresas italianas es poder cumplir con los requisitos de garantías que exige el sistema financiero», dijo la economista italiana Sara Cadeddu, directora del Mediocrédito Central que administra el Fondo Público de Garantías de Italia que hasta el momento otorgó garantías a unas 1.000 PyMEs de este país por $ 500 millones.

Las SGR están avaladas por los que se conocen como socios protectores, en general, empresas de alto prestigio que aportan el dinero a la sociedad y a cambio reciben ventajas impositivas. La mayoría de los bancos privilegia a aquellas firmas que solicitan financiamiento con estas garantías por una simple razón:
el riesgo para el banco es nulo porque si la empresa no paga, quien se hace cargo de la deuda es la sociedad de garantía.

Las SGR funcionan en la mayoría de los países desarrollados y en la Argentina se comenzó en 1994, aunque hasta el momento han tenido muy poca difusión. Y pese a que vienen demostrando ser un instrumento exitoso, que resuelve el tema de las garantías, desde su inicio apenas 1.900 empresas argentinas han recurrido a una SGR, una cantidad muy reducida en un país donde existen casi un millón de empresas consideradas pequeñas y medianas. Pero al resto de los países no les ha ido mucho mejor: en España, donde el sistema funciona en forma sistemática desde la década del '70, y hay 21 SGR, sólo 18.000 empresas sobre un total de 800.000 han demando estas garantías. «Financiamos proyectos coherentes, no funcionamos con voluntarismos», advirtió
Ibarreche Asúa al se-ñalar que en España la clave está en financiar proyectos innovadores, que no tengan posibilidad de conseguir garantías de otra forma, o bien que sea para la creación de nuevas empresas.

Matices

En el resto de Europa, el sistema opera con diferentes matices en Portugal, Francia, Bélgica, Suiza, Luxemburgo, Austria, Dinamarca, Italia, el Reino Unido, Alemania, Países Bajos y Grecia. En EE.UU. existe un esquema similar a través de la SBA y en Latinoamérica este sistema existe en México, Centroamérica, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Chile, Uruguay y con algunas diferencias en Brasil.

En la Argentina funcionan seis sociedades:
FOGABA, que tiene unas 400 empresas socias, Garantizar con más de 1.000 empresas adheridas, Macroaval con 105 socios, Avaluar con 124 empresas adheridas, Afianzar y CAES (Compañía Afianzadora de Empresas Siderúrgicas) con 280 socios partícipes.

El evento fue organizado por el Fondo de Garantías de Buenos Aires (FOGABA); el Instituto de Desarrollo Bonaerense (IDEB), el Ministerio de la Producción bonaerense y Garantizar SGR y también fue apoyado por el Woodrow Wilson International Center for Scholars de los Estados Unidos.

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