"Quita al BID sería injusta. Estuvimos en plena crisis"
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Periodista: Usted fue de los primeros que viajaron a Buenos Aires en lo peor de la crisis, en el primer trimestre de 2002. Ahora volverá a la Argentina. ¿Qué comparación hace entre las dos épocas?
Enrique Iglesias: Es verdad que estuvimos en los peores momentos, y ahora las cosas son diferentes, gracias a Dios. Siempre dijimos, incluso en aquellos días, que la Argentina tiene un potencial enorme pero que si no se ayuda a sí misma no la puede ayudar nadie. Una vez en el buen camino, el resto podemos acompañar y ése es nuestro objetivo.
P.: ¿Cómo ve ahora a la economía argentina?
E.I.: Está empezando a movilizar bien su energía productiva. Hay un proceso, que se debe profundizar, de transformar la actividad agrícola sumando valor agregado. Por lo demás, es evidente que hay un cambio de humor importante y una mejora en las variables que son innegables. Hasta el FMI debe ser el primer sorprendido.
P.: Esta semana, la Argentina presentaría la oferta a los acreedores para salir del default,
¿qué expectativas tiene?
E.I.: Primero nosotros somos observadores, pero no intervenimos en la negociación. Pero desde ya que queremos que rápidamente la Argentina salga de la situación de default y vuelva a ubicarse dentro del sistema financiero internacional. Sobre la oferta, y por lo que estoy informado, se abren nuevas esperanzas positivas.
P.: ¿El hecho de haber reconocido los intereses atrasados desde el default hacia adelante cambió el humor?
E.I.: No tengo tanto contacto con los acreedores, pero sí le puedo decir que se debe diferenciar entre los institucionales, pequeños y grandes. El grado de aceptación puede variar y el humor también según de quién se esté hablando.
P.: Hay quienes dicen que la misma quita que se les aplicará a los acreedores privados debería haberse impuesto al FMI, al Banco Mundial y al BID. ¿Cuál es el argumento para que esto no haya ocurrido?
E.I.: A los organismos internacionales no se nos puede incluir en la quita de deuda. Por una razón muy simple. Estos organismos, y sobre todo nosotros, estuvimos con la Argentina siempre, en los buenos y en los malos momentos. Cuando otros se fueron, nosotros llegamos. Fuimos los que aportamos dinero en lo peor de la crisis. Además, para nosotros el riesgo-país no influye ni lo tomamos en cuenta. Siempre le prestamos a la Argentina con calificación triple A, esto es, la mejor posible. Repito, incluso en los peores momentos. Nosotros le cobramos a la Argentina entre 4% y 5% anual, con plazos muy largos. Además, queremos aumentar la deuda con la Argentina, dando más prestamos y más ayuda, y no bajarla. Todos éstos son los argumentos que puedo darle, y que me parece fueron muy bien comprendidos por el gobierno argentino.
P.: Surgió una polémica entre el gobierno argentino y el Banco Mundial, sobre el gasto social. Para el organismo, el dinero que se le presta a la Argentina no llega a la gente. Kirchner contestó que el BM debe ver en qué gasta sus propios fondos en estudios económicos. ¿Qué opina usted?
E.I.: No voy a hablar de esa polémica. Sí puedo decirle que en nuestro caso tenemos muchos préstamos habilitados con la Argentina para gasto social, y nuestras auditorías internas y externas nos hablan de que está muy bien gastado y orientado hacia donde deben ir. Los préstamos que dimos en 2002 llegaron todos a las familias carenciadas vía asistencia social o medicamentos. En este capítulo estamos muy satisfechos, tanto que puedo garantizarle que vamos a aumentar las partidas.
P.: ¿Cuánto más?
E.I.: Estamos definiendo las líneas, y para eso voy a viajar en los próximos días a Buenos Aires. Sólo puedo anticiparle que son varios cientos de millones.
P.: ¿Habrá más créditos para solucionar la crisis energética que vive la Argentina?
E.I.: Le dejamos en claro a Kirchner y quiero hacerlo con toda la Argentina que la intención del BID es dar todo el apoyo financiero necesario para que se termine con este problema.
Entrevista de Carlos Burgueño



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