Rebelión contra el adelanto de la hora
Pareciera que el cambio de hora en la Argentina fuera un simple resumen de la historia económica del país. Desde que éste se adhirió en 1920 a la Convención Internacional de Husos Horarios, se ha pasado por las más variadas situaciones. Así se alternó entre los husos -2 y -4 sin mayores justificaciones para esos pendulares movimientos. No había urgencia tampoco para una medida de esta naturaleza pero igual el Congreso convirtió ayer en ley el proyecto de cambio de hora que Cristina de Kirchner anunció dentro de su nuevo plan energético. Fue un ejercicio de obediencia total al gobierno: el Senado inició la votación y poco después giró el proyecto a Diputados, que lo convirtió en ley a última hora. La Argentina pasará a regirse desde el 30 de diciembre por el huso horario -2, y a mediados de marzo se revertirá la medida. Los mendocinos de todos los partidos protestaron. Es lógico: con el cambio de hora en su provincia se levantarán de noche y cenarán cuando aún sea de día. Pero, en realidad, la protesta proviene de todas las provincias ubicadas en la zona oeste del país. A partir del domingo, deberán convivir con tardíos amaneceres y puestas del sol cerca de las 23. Inexplicable: en esos casos derivará en un aumento en el consumo de electricidad. Con fundamento, los gobernadores de las provincias afectadas reclamaron ayer que la decisión se tomó basada en un criterio centralista, algo menos entendible considerando el origen santacruceño del gobierno. Hay planes alternativos en estudio y algunas medidas, pero de fondo el daño está ocasionado.
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Los senadores
debieron
suspender
sus vacaciones
para
aprobar la
ley de
cambio de
horario. Lo
mismo
sucedió en
Diputados.
Desde Neuquén, ayer alzó la voz el diputado nacional Hugo Acuña, del MPN, quien presentó un proyecto complementario al del Ejecutivo, el cual contaba con respaldo para su aprobación. El proyecto oficialista «tiene una faceta muy parcializada del ahorro energético sólo centrado en el cambio del huso horario. Además, está claro que las provincias que estamos recostadas en la cordillera, vamos a quedar asimétricas», indicó. «Entendemos que es necesario declarar de interés nacional el desarrollo de medidas complementarias y diseñar políticas energéticas» concluyó.
En suma los gobiernos de distritos ubicados a lo largo de la cordillera coinciden en que se ha tomado un criterio centralista que sólo contempla la situación de Buenos Aires y alrededores. De hecho, en el oeste ya evalúan modificaciones en los horarios administrativos y de funcionamiento del sector privado para paliar la medida activada por Nación.
En medio de la ola de críticas sobresalió el optimismo del senador nacional sanjuanino César Gioja (PJ), hermano del gobernador de la provincia cuyana. En un derroche de oficialismo prometió que el adelantamiento del reloj generará «un ahorro en el consumo de energía eléctrica de 160 megavatios, más importante que lo que vayan a generar las represas (sanjuaninas) de Caracoles y Cuesta del Viento en su conjunto cuando ambas estén en funcionamiento».



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