La propuesta de Lavagna que -se sabe-no avanzará, era la intención de incluir como regla permanente y aceptada la posibilidad de que un Estado del bloque imponga cupos a las importaciones de algún producto cuando los ingresos de éste crezcan por encima de un porcentaje y en un período determinado (se habló de 50% en cinco meses).
Este tipo de restricciones fueron anunciadas en junio de este año -de manera unilateral por Lavagna-para frenar las importaciones brasileñas de electrodomésticos, entre ellos, heladeras, cocinas, televisores y lavarropas, todos productos cuyas importacioneshabían crecido más de 60% en los cinco meses anteriores.
Sin embargo, nunca llegaron a aplicarse formalmente, pues con anterioridad ya se habían logrado acuerdos entre los productores privados de los dos países para autolimitar las exportaciones brasileñas de esos rubros.
Dejá tu comentario