30 de octubre 2003 - 00:00

Reclamó ayer Lavagna apoyo popular para plan de la deuda

El ministro de Economía, Roberto Lavagna, reclamó ayer a la sociedad que se encolumne «unánimemente detrás del gobierno» y apoye la propuesta que se realizó a los acreedores privados de la deuda declarada en cesación de pagos. En ese sentido, negó que la posibilidad de crecimiento futuro esté atada a la reestructuración de la deuda.

«La sociedad tiene que ponerse unánimemente detrás del gobierno, porque no es una cuestión política, de hombres o de partidos políticos», afirmó el jefe del Palacio de Hacienda en declaraciones realizadas a radio «América».

• Objetivo

Lavagna sostuvo que la propuesta realizada a los acreedores, que incluye una quita de 75%, apunta a que la Argentina «sea un país serio, que promete lo que puede cumplir, no que después promete y no cumple o que después no cumplirá, lo cual generaría una crisis interna».

Además, el ministro negó que el gobierno pretenda una quita de 92% de la deuda en default: «La propuesta es la misma desde que se hizo: es 75%, no es ni 92% ni 40%», afirmó.

El cálculo de 92% señalado ayer por este diario es reflejo de los efectuados por los principales analistas locales y de Wall Street. El ministro oculta el concepto de valor presente que es clave para cualquier tenedor de bonos. Si a la quita de 75% del valor nominal se agrega un aumento de los plazos de 32 años y tasas crecientes que van de 1% a 5% anual, se obtiene una pérdida en el valor actual del título a reestructurar que supera 90%.

• Presiones

Lavagna, como siempre acontece cuando la situación lo compromete, consideró que con esta información «quieren generar una situación de crisis», mientras que algunos acreedores «presionan para que (la quita) sea de 40% o 60%».

Estas son otras expresiones que ayer dejó el ministro de Economía:

• El superávit de 3% acordado con el FMI para pagar la deuda es lo justo para no afectar el nivel de actividad interna, planes sociales y capacidad de obra pública.

• Los argentinos fueron muy sabios durante el último año y medio, cuando el país estuvo al borde de una disolución.

• La hipótesis de que el crecimiento esté ligado a la reestructuración de la deuda es un cuento. Quienes sostienen esta afirmación están agitando fantasmas inútilmente.

• El empleo genuino, no el de los planes sociales, ha mejorado en 800.000 puestos de trabajo, y esto se hizo sin que la deuda esté reestructurada.

• Ya están entrando inversiones en el país porque los empresarios van donde hay buenos negocios.

• Lo que hay es una manipulación periodística que presiona para que la Argentina pague más de lo que se ha ofrecido.

• Hemos comprometido pagar 3% del PBI, que es el nivel de superávit acordado, pero algunos quieren 5% o 6% y hay otros que tienen la osadía de pedir que hagamos como Ecuador, que pagó 10%.

• Atender estas exigencias de los acreedores llevaría al gobierno a aumentar los impuestos y «reducir el gasto social y de Educación».

• Los que dicen que hay que mejorar la oferta no están del lado de los argentinos, sino de los acreedores.

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