30 de julio 2003 - 00:00

Economía reconoce que se desaceleró la actividad

El Ministerio de Economía reconoció ayer que desde abril comenzó un proceso de desaceleración de la actividad, fundamentalmente por la situación de estancamiento de la industria manufacturera. La conclusión parte del informe mensual «Síntesis de la Economía Real» correspondiente a julio de 2003, y elaborado por el Centro de Estudios para la Producción (CEP) que depende de la Secretaría de Industrias que maneja Alberto Dumont (que a su vez desde la asunción de Néstor Kirchner está dentro del organigrama de Economía luego de la desaparición del Ministerio de la Producción. Según este trabajo, «en la apertura del segundo trimestre del presente año emergieron ciertos signos de desaceleración en la fase de recuperación de la actividad económica», lo que habría producido la situación «de la industria manufacturera, sector que ha jugado hasta el presente el papel de principal locomotora de la reactivación económica general».

•Polémica

Esta visión oficial sobre el freno en la recuperación que había comenzado en el segundo semestre del año pasado, generó hace unos 10 días una polémica entre el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el de Interior, Aníbal Fernández, (que durante la gestión de Eduardo Duhalde manejaba el CEP) y el titular de la jefatura de Gabinete Alberto Fernández. Estos últimos dos funcionarios habían reconocido públicamente que la economía estaba entrando en un proceso de desaceleración, situación que fue desmentida por Lavagna también públicamente. Ahora es el propio Ministerio de Economía el que según sus propios análisis reconoce la «desaceleración», producto de la situación de la industria.

Según el trabajo del CEP, los sectores que motorizaron el crecimiento desde la salida de la convertibilidad, fruto de la sustitución de importaciones y la exportación) ahora están en una momento de franca desaceleración en su nivel de crecimiento. El trabajo menciona específicamente la situación de la industria automotriz, minerales no metálicos (cemento) y metalmecánica que «altamente dependientes de la salud del crédito para la compra de bienes durables han sido los más golpeados en la presente coyuntura». Esto «junto con la baja del grupo textil» evidencia que «el motor de la recuperación de 2002 comienza a encontrar obstáculos» cuya remoción depende «tanto del aumento de la absorción del mercado interno como de la regeneración del sistema de crédito para aceitar la inversión y el consumo».

El CEP habla además que «una vez explotadas todas las ganancias competitivas en los mercados externos y detenido el motor interno, los productores de insumos intermedios, cuya demanda es derivada del mercado de bienes finales, también comienzan a resentirse en la presente coyuntura.

•Estancamiento

Más grave sería la situación de los bloques dependientes casi exclusivamente del mercado interno que según la visión del CEP «se encuentran en virtual estancamiento o en leve tendencia ascendente de su ritmo productivo». En este caso se menciona a la refinación de petróleo y tabaco y alimentos y bebidas.

Para el CEP la situación en los próximos meses podría empeorar, ya que «la escasez de nuevas inversiones puede constituirse en un freno a una mayor y generalizada reactivación industrial o ser fuente de un proceso de inflación interna de los costos industriales».

La conclusión final del informe publicado ayer menciona que
«emerge la incógnita respecto de la evolución o dinámica de la actividad».

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