La Selección ya tiene nuevo dueño: se trata, tal como adelantara ayer este diario, de Martín Redrado. El economista, junto con un grupo de socios, concretó la adquisición de 60% de ISL Fútbol Argentina SA, cuya propiedad correspondía hasta ayer a la quiebra de la suiza ISL International.
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El «deal» se cerró en Buenos Aires, con la presencia del síndico de la fallida, Thomas Bauer, de la consultora Ernst &Young. El precio no fue informado, pero rondaría los u$s 5 millones. Según Redrado, «no podemos decir cuánto pagamos, pero hasta ayer nuestro plan de negocios para los próximos tres años era de u$s 3 millones; ahora subió a u$s 10 millones».
El principal activo de ISL en la Argentina, que a partir de hoy se llama Puntogol STM (por Sports, Tecnología y Marketing), es el manejo de los contratos de publicidad, provisión y patrocinio de todas las selecciones de la AFA. «De ninguna manera vamos a meternos en el gerenciamiento de clubes; no es nuestro negocio y las cosas para quienes lo han intentado han sido tan difíciles como para disuadir a cualquiera», dice el presidente de la Fundación Capital. Además, el único contrato que habían cerrado en el país, con San Lorenzo de Almagro, correspondía a ISL International. «Estamos negociando y no es sencillo: ellos nos reclaman que les paguemos el resto del contrato --por-que nos imputan incumplimiento-y nosotros queremos que nos devuelvan lo que les adelantamos, porque el incumplimiento se debió a la oposición de un grupo de socios del club», dice Bauer.
El fracaso que fueron los convenios con los brasileños Flamengo y Gremio, más las ruinosas condiciones en las que tomaron el manejo del circuito de la ATP (tenis) fueron las causas que llevaron a ISL y su casa matriz, ICMM, a la quiebra. «Ahora estamos en el proceso de ver cuánto hay de activos, a cuánto ascienden los pasivos, y luego distribuir lo que hay entre los acreedores. No será fácil ni breve: calculamos que llevará al menos cinco años», dice el síndico. Bauer, además, reveló que los pasivos presentados «superan los u$s 1.000 millones, pero creemos que hay muchos inflados».
Puntogol STM tendrá como socios minoritarios (40% al grupo local Futdial, que fueron quienes trajeron a la Argentina a ISL. «No tenemos intenciones de comprarles la parte, al menos por ahora», dice Redrado.
Las tratativas para quedarse con ISL comenzaron durante el mundial juvenil que se disputó en la Argentina, del que Puntogol tenía los derechos para Internet. Ahí se les acercó la gente de ISL para ofrecerles la posibilidad de entrar; viajaron a Suiza, hicieron una oferta que no fue igualada por los socios locales, y compraron «sin deuda ni apalancamiento; todo con fondos de los socios», sostiene Redrado.
Esos socios son su fondo Trident -cuyos integrantes no revela-la española TecNet (organizadora de la Copa UEFA, entre otros eventos) y la estadounidense EnLínea, con fuertes vínculos con FIFA.
La facturación anual de ISL en la Argentina asciende a u$s 6 millones, producto de los ingresos que generan los sponsors de la Selección: Repsol-YPF, VISA, Coca-Cola, Quilmes y Reebok -que pronto será reemplazada por Adidas, como ya es sabido-. «El contrato de Reebok, que compró Adidas, es hasta 2006; como nuestro contrato es hasta 2010, si ellos quieren seguir con la Selección deberán negociar con nosotros», dice Redrado.
No serán los únicos: el economista adelantó que la semana próxima su gente de marketing saldrá a buscar «candidatos» para que el número de patrocinadores se eleve a ocho, «que es el estándar mundial para selecciones de primera línea.
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