En lo que va del año el Banco Central (BCRA) lleva comprados más de 3.000 millones de dólares, acallando y satisfaciendo reclamos de analistas e inversores. Fueron 1.158 millones en enero, luego 1.557 millones en febrero y ahora en lo que va de marzo menos de 300 millones de dólares. Por el momento, conflicto en Medio Oriente mediante, el BCRA parece haber morigerado el ritmo de compras, quizás en línea con las advertencias del propio Presidente Milei quien en Nueva York le señaló al titular del BCRA, Santiago Bausili, que se prepare porque le iban a salir los dólares por las orejas pero que por favor no se vaya a la inflación. “O sea, cuidado cómo los comprás”, le dijo, frente a los presentes en el Argentina Week. De modo que, la compra de reservas sigue siendo un tema de debate en el seno del Gobierno. Al respecto, casi en línea, el Director de Investigaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), Pierre-Olivier Gourinchas, esbozó una suerte de guía o más bien criterios básicos para la acumulación de reservas, destacando que un nivel adecuado protege a las economías de las crisis y fortalecen su resiliencia. Claro que ello, requiere políticas sólidas y lleva tiempo, aclaró, pero los esfuerzos globales para reducir el costo de mantenerlas pueden ayudar.
Unas semanas atrás en la conferencia Al-Ula para economías emergentes, en Arabia Saudita, se elogiaron la impresionante resiliencia de las economías emergentes desde la crisis financiera mundial, gracias en parte a la mejora de los marcos macroeconómicos. Sin embargo, el entorno mundial está cada vez más fragmentado y ya presentaba desafíos incluso antes de la reciente escalada en Medio Oriente, reconocieron. Por ello, dice el economista francés, es importante que las economías emergentes y en desarrollo fortalezcan aún más su resiliencia, incluyendo la creación de niveles adecuados de reservas de divisas, y aconseja que es necesario esforzarse por superar la resistencia interna a la acumulación de reservas.
El actual Consejero Económico del FMI, explica que una característica común de los países propensos a las crisis es el bajo nivel de reservas y ejemplifica con la fábula de Esopo: “al igual que los hogares, los países necesitan acceso a recursos líquidos suficientes, que puedan venderse rápidamente para ayudar a gestionar crisis inesperadas; los países con reservas muy bajas se consideran especialmente riesgosos y tienen pocas opciones si los mercados se vuelven en su contra, como en la fábula de Esopo sobre la cigarra que cantaba y bailaba en verano mientras la hormiga almacenaba alimento para el invierno”.
Olivier Gourinchas advierte que los países no deben tomar atajos en este proceso, por ejemplo, como comprar reservas con préstamos, ni soslayar el riesgo inflacionario, y da una serie de lineamientos, que podría decirse, son los amigables para la visión del Fondo y que seguramente estuvieron presentes en las negociaciones con el equipo económico argentino.
Veamos dónde hace hincapié el economista del Fondo quien recuerda los planes de estabilización de los ´80 y ´90 que fracasaron en acumular reservas genuinamente:
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