4 de diciembre 2007 - 00:00

Reservas llegan ya a u$s 45.000 M

Néstor Kirchner alcanzó ayer uno de los objetivos que se había establecido para la transición: entregarle el mandato a Cristina de Kirchner con u$s 45.000 millones de reservas en el Banco Central.

La suba en lo que va del año llega a $ 12.965 millones, o sea 40% respecto del nivel de fin de diciembre pasado. Por supuesto que este incremento tiene su contraparte. De hecho, en el transcurso de los últimos años, el Central tuvo que salir a esterilizar $ 78.000 millones, a través de la emisión de Letras y Notas. Se trata de pesos que se emitieron para la compra de divisas y luego fueron reabsorbidos. Es una deuda que mantiene el BCRA por el equivalente a casi 25.000 millones de dólares, o sea más de la mitad de las reservas conseguidas.

Otra parte del incremento de las reservas se obtuvo a través de distintas vías, que suponen endeudamiento adicional. Por ejemplo, las colocaciones del gobierno de bonos en dólares se refleja en un aumento de los dólares en el Central y lo mismo sucede con los préstamos de los organismos multilaterales. De los u$s 165 millones de incremento registrados ayer, una parte corresponde a compras del Central, pero el resto fueron desembolsos internacionales a favor de la Argentina.

La entidad que preside Martín Redrado destacó ayer que la emisión de Lebac y Nobac no resentirá el resultado cuasifiscal de la institución, a pesar de las crecientes tasas de interés que tuvo que pagar en los últimos meses. «En 2005 y 2006 estuvo por encima de $ 2.000 millonesy en 2007 volverá a ubicarse cómodamente en terreno positivo», agregó a través de un comunicado.

El comunicado del BCRA también efectuó una autodefensa respecto de la actuación de la institución en medio de la crisis internacional.

Compara la evolución del peso con la de otras monedas emergentes. La conclusión de la entidad es que la paridad nominal peso-dólar varió en un rango de 2,5%. El clásico miedo a flotar. En igual lapso, agrega, el real brasileño osciló 10%, el peso colombiano hasta 13%, el rublo ruso 2% y el baht tailandés 12%, mientras el won coreano osciló 6%.

Nada se dice, sin embargo, de lo que había ocurrido antes de la crisis que se desató en agosto por la situación de las hipotecas de alto riesgo. En los primeros ocho meses del año, las monedas emergentes se habían revaluado contra el dólar hasta 25%, mientras el peso argentino fue uno de los pocos del mundo que no detuvo su devaluación nominal.

«Si hubiéramos estado bajo un esquema de flotación libre -acotó el BCRA-, el tipo de cambio habría llegado a niveles mucho más altos, con riesgo de volver a la dinámica devaluación-inflación recurrente en la historia económica de la Argentina.»

En otras condiciones, agrega, una reversión en la cuenta capital de 2% del PBI como la que se produjo en el segundo y el tercer trimestre del año hubiese impactado «significativamente» en la actividad económica local.

Dejá tu comentario

Te puede interesar