Oficialmente, comenzó a regir la modificación de los aranceles externos para las importaciones, lanzada por Domingo Cavallo. Así, desde hoy, para ingresar bienes de consumo finales (calzados, textiles, alimentos, electrodomésticos, etc.) habrá un gravamen de 35%. Mientras tanto, para importar bienes de capitales para la producción, la tasa será de 0%.
Desde hoy rige la suba de aranceles extra Mercosur para los bienes de consumo final y el arancel cero para la importación de bienes de capital, medidas con las que el ministro de Economía, Domingo Cavallo, busca reactivar el aparato productivo.
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La mayoría de los productos de consumo final incluidos en la Resolución número 8/2001 del Ministerio de Economía, publicada ayer en el Boletín Oficial, pasan a tributar un arancel a la importación de 35% desde el 22,5% promedio que pagaban en la actualidad.
En general están alcanzados una gran variedad de productos como los electrodomésticos, lácteos, artículos de librería, armas de guerra, muebles y juguetes, entre otros.
Con respecto a la rebaja a cero para los bienes de capital se estableció que se deberá presentar un dictamen técnico proveniente de organismos científicos especializados en el proyecto del peticionante que evalúe el nivel tecnológico de los equipos y maquinarias a importar, «que deberán ser de última generación». También fiscalizará que el proceso de importación «implique mejoras en la productividad y competitividad» y el «impacto estimado del proyecto sobre proveedores locales y demandantes de los productos elaborados».
Sin embargo, los empresarios no estaban muy conformes con la instrumentación porque se incorporaron herramientas, válvulas y otros bienes que no son de capital y porque además no se firmó simultáneamente el reintegro que les prometió a los productores locales.
Asimismo, la resolución del Ministerio de Economía no fija fecha cierta de hasta cuando se aplica estas modificaciones arancelarias, por lo que la medida puede quedar por tiempo indeterminado.
Más allá del efecto recaudatorio que puede implicar la suba de los aranceles, la medida impulsada por Cavallo busca preservar a la producción local de los trastornos que trae aparejado la sobrevalorización del peso.
Los analistas en comercio exterior consultados por este diario estiman que este aumento difícilmente se traduzca en suba de precios, dado el bajo nivel de consumo por la recesión.
Fuentes del Ministerio de Economía dejaron traslucir que habrá otras resoluciones que ampliarán los productos alcanzados y que por la urgencia o falta de análisis no fueron incorporados en esta oportunidad.
En el calzado y vestimenta el arancel se encuentra en 35%, pero lo que más pesa en estos rubros son los derechos específicos que se deben pagar para ingresar la mercadería.
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