Madrid - El Santander Central Hispano (SCH), accionista principal del Banco Río, volvió a decir que condiciona su presencia en la Argentina a que «el sistema financiero sea viable y estable». Lo hizo al anunciar los resultados del primer semestre del año, agregando que recientemente se «adoptaron pasos» en tal dirección y confían en que «se aceleren» en los próximos días.
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El principal banco español anunció una utilidad neta consolidada de u$s 1.190 millones en el primer semestre de 2002, lo que representa una caída de 13,4% respecto del mismo período del año pasado. El descenso es atribuido a la crisis financiera en la Argentina. Los analistas preveían un resultado neto superior, entre u$s 1.390 y u$s 1.420 millones de euros.
Sin la crisis en la Argentina, el beneficio neto del grupo habría disminuido sólo 4,2% en el primer semestre, según el comunicado, que subraya que el resultado neto del banco de enero a junio subió 8,3% respecto del segundo semestre de 2001.
El banco presidido por Emilio Botín anunció también una reducción de su previsión de resultado neto para 2002, que será de u$s 2.250 millones frente a los u$s 2.700 millones previstos.
El comunicado enviado a la Bolsa de Madrid indica que el retroceso en el semestre obedeció a la disminución de las operaciones financieras del SCH en América latina, sobre todo en la Argentina, sumada a las previsiones para inversiones futuras.
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