Ayer se reglamentó la medida que obliga a las petroleras a pedir autorización oficial para lanzar nuevos productos en el mercado. Y lo insólito es que se lo hace en forma retroactiva. Ante esto, la empresa Shell dará marcha atrás con la comercialización del nuevo gasoil. Pero más allá de este hecho concreto, la situación sigue siendo muy delicada, y es en el interior del país donde más impacto hay. Sólo en la Capital Federal y en el Gran Buenos Aires circulan entre 10% y 15% menos de colectivos. En Córdoba, por ejemplo, suspendieron servicios nocturnos. Hay tanta falta de un criterio uniforme respecto de la problemática, que aun con la importación prometida por petroleras será difícil una solución de corto plazo. Como hay diferentes precios de gasoil en el país -por los subsidios y las distorsiones que introduce el gobierno- junto con la escasez del producto, se crea un floreciente mercado paralelo dominado por la necesidad de compra de productores agropecuarios. Marcharon ayer dueños de estaciones de servicio blancas, sin bandera, que están en delicada situación por no tener qué vender.
Los cupos para comprar ya son moneda corriente. Se trastorna la actividad diaria también de los que tienen este tipo de vehículos. Lamentable todo.
Empresarios del autotransporte de pasajeros afirmaron ayer que por la falta de gasoil «ya hay entre 10% y 15% menos de colectivos» en Capital Federal y Gran Buenos Aires, y anunciaron que en la provincia de Córdoba se suspenderá el servicio nocturno hasta el próximo domingo, y que similar actitud podrían adoptar otros distritos, entre los que se encontraría Santa Fe.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El transporte de pasajeros de corta distancia tiene un cupo mensual de gasoil a precio subsidiado. Paga $ 0,45 por litro, lo que crea una fuerte distorsión en el mercado, porque el valor al público es de $ 1,45 y hay agentes, como los productores agropecuarios, que pagan hasta $ 2,30 por litro, mientras en los países limítrofes el producto cuesta más de 1 dólar en promedio.
Además de esta situación, la justicia en varias provincias habilitó el ingreso de nuevos beneficiarios del gasoil subsidiado, mientras el gobierno, en apariencia no creyendo en la legalidad de las nuevas empresas incorporadas, decidió mantener sin variantes el cupo de producto que se subvenciona.
Es decir, al margen de las maniobras especulativas que se presumen, hay más empresas para repartir la misma cantidad de gasoil, lo que trae problemas sobre todo a fin de mes. En Capital Federal, hasta la línea 60 no tendría gasoil en cantidad para llegar al fin de semana, cuando empieza octubre.
«Hay entre 10% y 15% menos de colectivos por la falta de gasoil, aunque no se nota mucho, salvo en la noche, cuando hay menos servicios», admitió el secretario de la Asociación Civil de Transporte Automotor, José Troilo, en declaraciones radiales.
En tanto, la Federación de Empresarios del Transporte Automotor de Pasajeros de Córdoba (FETAP) informó que, por la falta de gasoil, se suspenderán los servicios nocturnos del sistema interurbano hasta el próximo domingo.
Entre las 21.30 y las 5 del día siguiente será el horario en que no habrá servicios en Córdoba, a fin de «garantizar las prestaciones en los horarios pico».
Reclamo
En tanto, trabajadores de estaciones de servicio se movilizaron para reclamar que el Congreso trate una ley sobre combustibles y medidas para solucionar la falta de gasoil, al tiempo que advirtieron que el paro anunciado para el 13 de octubre podría extenderse si no hay respuestas a sus pedidos.
«Hoy somos rehenes de las petroleras. La situación es muy mala, porque manejan la comercialización y en el país tendremos estos problemas, como la falta de gasoil, hasta que se terminen los monopolios», afirmó Carlos Acuña, titular del gremio que agrupa a los trabajadores de estaciones de servicio, en especial a los de los surtidores blancos, sin bandera, que quedaron al borde de la quiebra en las últimas semanas por falta de producto.
Los manifestantes marcharon desde 9 de Julio y Avenida de Mayo hasta el Congreso, donde realizaron un acto para reclamar también la convocatoria a paritarias porque piden un aumento salarial de 19%.
A la marcha adhirieron los dueños de estaciones agrupados en la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (FECRA), aunque no participaron de la movilización.