Se aleja el país de FMI. Suspenden ejecuciones
Fue una sorpresa para todos los senadores, incluso los peronistas. Ayer, el gobierno cambió de posición y autorizó al Senado a convertir en ley otra polémica suspensión de ejecuciones hipotecarias. Esta vez será por 120 días y alcanzará a unos 9.000 casos de deudores morosos con entidades financieras y particulares. Es la misma ley que en Diputados había impulsado el duhaldismo junto con la oposición en medio de la campaña electoral. Ahora el gobierno apuesta a que la Corte Suprema se expida sobre la constitucionalidad de esas ejecuciones a tiempo antes de que venza esta nueva suspensión. Primó también la presión de deudores en el Congreso que amenazaron con escraches, se encadenaron y hasta hubo intentos de suicidio a lo bonzo. El costo que paga el gobierno es otra pérdida de seguridad jurídica que seguirá afectando al crédito y una mala señal al FMI antes de que se inicie una negociación clave con el organismo.
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Miguel Pichetto
• Pero en lo judicial está la explicación más concreta del cambio de postura oficial en contra de las pretensiones de Lavagna. La ley que creó el fondo fiduciario para refinanciar las deudas hipotecarias -con sede en el Banco Nación- fue declarada inconstitucional por la Justicia a pedido de acreedores particulares, es decir titulares de hipotecas no bancarias. A raíz de ese pronunciamiento judicial, comenzaron a aparecer casos de deudores que estaban pagando sus cuotas al fiduciario del Banco Nación por sus hipotecas refinanciadas y que al mismo tiempo eran llevados a remate.
• Apelación
Ese fallo de inconstitucionalidad fue apelado y está yendo a la Corte Suprema para que ésta se expida sobre la cuestión de fondo. Y éste es el punto central: el gobierno está convencido de que la Corte declarará la constitucionalidad del fondo fiduciario y por lo tanto los remates de quienes fueron allí incluidos deberán cesar.
«Pero mientras tanto siguen rematando», explicó ayer un senador peronista. «Ese fue el sentido de la votación: hasta tanto salga el fallo de la Corte, para evitar que continúenremates de quienes estánpagando, hicimos un par de consultas al gobierno y decidimos votar lo que vino de Diputados», dijo mientras en los palcos del recinto festejaba la Asociación de Deudores Argentinos.
«¿Es un acuerdo con el Poder Ejecutivo?», fue la pregunta. «Sí, ellos lo apoyaron y dicen que no lo van a vetar», ratificó el legislador.
Por eso ayer fue Pichetto, jefe del bloque PJ del Senado, el encargado de informar al resto de los bloques la sorpresiva intención de votar la suspensión.
Inmediatamente después de esa votación, los senadores comenzaron a debatir el proyecto que otorga mayores poderes a Roberto Lavagna para decidir sobre fusiones o compras de empresas que puedan derivar en monopolios o cartelización. El radicalismo pidió introducir una modificación -una cláusula que establece que las decisiones del ministro serán apelables, algo que por otra parte contempla el Derecho Administrativo- y el PJ, como no tuvo una respuesta a tiempo de Economía, decidió postergar esa votación para la semana próxima.



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