Las estimaciones mensuales de la cartera agraria indican que la soja concretó la mayor área sembrada de la historia en el país, alcanzando un total de 11.300.000 hectáreas. En tanto, la superficie de girasol alcanzó los 2,02 millones de hectáreas, debido a la suba de las cotizaciones del producto y a que los productores decidieron reemplazarlo por otros cultivos -fundamentalmente maíz-, por inconvenientes climáticos. Dado el buen estado de los cultivos y el área cubierta, la producción final de girasol para este año se estima en 3,5 millones de toneladas.
Los rendimientos en el sudeste y sudoeste de Buenos Aires se vieron perjudicados por las malas condiciones de recolección.
En las zonas de última cosecha (sudeste y sudoeste de Buenos Aires) se han perjudicado los cultivos, reduciendo los potenciales rendimientos y, consecuentemente, registrándose una menor producción por hectárea.