Se demora acuerdo con Club de París: el FMI pidió tiempo
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El titular del
FMI,
Dominique
Strauss-
Kahn, fue
recibido
ayer en el
Palacio de
Hacienda
por el
ministro de
Economía,
Martín
Lousteau, y
el presidente
del Banco
Central,
Martín
Redrado.
Strauss-Kahn se mostró así en el polo opuesto a su antecesor, Rodrigo de Rato. El ahora ex funcionario siempre señaló que era «indispensable» un acuerdo con el FMI para pasar luego por el Club de París. El francés no lo ve de la misma manera y ya lo manifestó públicamente: «La mejor solución es proseguir un proceso que no involucre al Fondo», manifestó al retirarse de la Casa Rosada.
Antes, el titular del FMI había mantenido un almuerzo con los «martines», Lousteau y Redrado, en el Palacio de Hacienda. Entre una entrada de salmón y hojas verdes, seguida por un lomo con papas al gruyere, un observador desprevenido hubiera pensado que Strauss-Kahn representaba a la Argentina y que los funcionarios locales eran en realidad enviados del FMI.
«Ya estamos avanzando con el ajuste para que nos cierren mejor las cuentas». Esta confesión no partió de Lousteau por el desborde electoral sino del propio Strauss-Kahn, en referencia al plan para bajar los gastos del organismo, que incluye el despido de 400 empleados. Tiene, claro, la posibilidad de echarle la culpa a la herencia recibida, ya que asumió hace poco más de un mes. Una ventaja que por supuesto no tiene el nuevo gobierno.
Junto con Redrado y Lousteau participó del encuentro Hugo Secondini, que ocupará la secretaría de Finanzas (aunque aún no fue nombrado formalmente). Sin embargo, no estuvo en sendas reuniones el representante argentino ante el FMI, Héctor Torres. Nadie explicó si se trató simplemente de un olvido o en realidad de la pérdida de confianza hacia el funcionario.
Se avanzó, por otra parte, en la próxima revisión de la situación económica de la Argentina por parte del FMI, en el marco del denominado «artículo IV». «¿Qué pasa con las cifras del INDEC?, ¿Tienen pensado arreglar lo que pasa con la medición de la inflación?», quiso saber el francés. Se supone que en la próxima revisión no estará exenta, por lo tanto, la polémica por la manipulación de datos de inflación y otros que maneja el instituto de estadísticas.
El staff del organismo visitará la Argentina en el primer semestre del año próximo. «Pero lo más probable es que sea en el segundo trimestre de 2008», confió una fuente del Palacio de Hacienda. Esta revisión, prevista anualmente para todos los países miembros del Fondo, no sería de utilidad para arreglar con el Club de París.
Todavía dentro de su plan de seducción, Strauss-Kahn detalló cómo sería el nuevo esquema para asignarles más peso a los países emergentes. «Estos cambios le darán mayor participación al mundo en desarrollo», agregó.
Uno de los puntos que favorecería a la Argentina es que habrá una revisión periódica de los distintos parámetros. Por lo tanto, si el país continúa en expansión podría recuperar parte del poder de voto perdido dentro del organismo (tras la crisis quedó con menos de 1%). La discusión formal se dará en la reunión de primavera del FMI que se desarrollará en Washington.
Con el paso de Strauss-Kahn por Buenos Aires, quedó en claro que se abrió una nueva etapa en la relación con el FMI. Pero aún es un misterio si la Argentina sabrá o tendrá oportunidad de sacarle algún provecho.




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