12 de diciembre 2007 - 00:00

Se demora acuerdo con Club de París: el FMI pidió tiempo

El titular delFMI,DominiqueStrauss-Kahn, fuerecibidoayer en elPalacio deHaciendapor elministro deEconomía,MartínLousteau, yel presidentedel BancoCentral,MartínRedrado.
El titular del FMI, Dominique Strauss- Kahn, fue recibido ayer en el Palacio de Hacienda por el ministro de Economía, Martín Lousteau, y el presidente del Banco Central, Martín Redrado.
El titular del FMI, Dominique Strauss-Kahn, se preocupó por dejar en claro en su visita a Buenos Aires que no es necesaria la intervención del organismo para que la Argentina renegocie la deuda con el Club de París. Así se lo hizo saber ayer por la tarde a la presidente Cristina de Kirchner.

«Entiendo que la Argentina no quiera un nuevo acuerdo con el FMI. Pero preciso dos o tres meses para explicárselo a los países acreedores del Club de París», aseguró el francés en el encuentro que mantuvo en Casa Rosada, marcando una de las primeras actividades oficiales de la nueva presidente. De esta manera, los tiempos para encarar la renegociación muy esperada al menos por el mundo inversor volvieron a dilatarse.

«Espero que seamos capaces y eso sobre todo por el lado del Club de París más que del mío, de encontrar una solución que no implique al FMI», agregó el funcionario del organismo multilateral.

La Presidente procuró dejar en claro -o tal vez fue parte de la estrategia de negociación o que, en realidad, no tenía otra salida- que el tema no la tiene particularmente preocupada: «Arreglar con el Club de París es importante para nuestra gestión, pero no urgente», sentenció. De esta forma, concedió al menos implícitamente que el gobierno esperará los resultados de esas conversaciones que mantenga Strauss-Kahn. Recién después se presentará una propuesta formal de reestructuración de la deuda de u$s 6.000 millones.

  • Polo opuesto

  • En la reunión desarrollada en Casa Rosada participaron varios integrantes del gabinete: junto a Cristina estuvieron Alberto Fernández, el canciller Jorge Taiana, el ministro de Economía, Martín Lousteau y el titular del Central, Martín Redrado. Junto con el francés estuvo su flamante asesor principal, Ernesto Ramírez Rigo, un español que hasta junio estuvo al frente de la oficina permanente del Fondo en Buenos Aires.

    Strauss-Kahn se mostró así en el polo opuesto a su antecesor, Rodrigo de Rato. El ahora ex funcionario siempre señaló que era «indispensable» un acuerdo con el FMI para pasar luego por el Club de París. El francés no lo ve de la misma manera y ya lo manifestó públicamente: «La mejor solución es proseguir un proceso que no involucre al Fondo», manifestó al retirarse de la Casa Rosada.

    Antes, el titular del FMI había mantenido un almuerzo con los «martines», Lousteau y Redrado, en el Palacio de Hacienda. Entre una entrada de salmón y hojas verdes, seguida por un lomo con papas al gruyere, un observador desprevenido hubiera pensado que Strauss-Kahn representaba a la Argentina y que los funcionarios locales eran en realidad enviados del FMI.

    «Ya estamos avanzando con el ajuste para que nos cierren mejor las cuentas». Esta confesión no partió de Lousteau por el desborde electoral sino del propio Strauss-Kahn, en referencia al plan para bajar los gastos del organismo, que incluye el despido de 400 empleados. Tiene, claro, la posibilidad de echarle la culpa a la herencia recibida, ya que asumió hace poco más de un mes. Una ventaja que por supuesto no tiene el nuevo gobierno.

    Junto con Redrado y Lousteau participó del encuentro Hugo Secondini, que ocupará la secretaría de Finanzas (aunque aún no fue nombrado formalmente). Sin embargo, no estuvo en sendas reuniones el representante argentino ante el FMI, Héctor Torres. Nadie explicó si se trató simplemente de un olvido o en realidad de la pérdida de confianza hacia el funcionario.

    Se avanzó, por otra parte, en la próxima revisión de la situación económica de la Argentina por parte del FMI, en el marco del denominado «artículo IV». «¿Qué pasa con las cifras del INDEC?, ¿Tienen pensado arreglar lo que pasa con la medición de la inflación?», quiso saber el francés. Se supone que en la próxima revisión no estará exenta, por lo tanto, la polémica por la manipulación de datos de inflación y otros que maneja el instituto de estadísticas.

  • Revisión

    El staff del organismo visitará la Argentina en el primer semestre del año próximo. «Pero lo más probable es que sea en el segundo trimestre de 2008», confió una fuente del Palacio de Hacienda. Esta revisión, prevista anualmente para todos los países miembros del Fondo, no sería de utilidad para arreglar con el Club de París.

    Todavía dentro de su plan de seducción, Strauss-Kahn detalló cómo sería el nuevo esquema para asignarles más peso a los países emergentes. «Estos cambios le darán mayor participación al mundo en desarrollo», agregó.

    Uno de los puntos que favorecería a la Argentina es que habrá una revisión periódica de los distintos parámetros. Por lo tanto, si el país continúa en expansión podría recuperar parte del poder de voto perdido dentro del organismo (tras la crisis quedó con menos de 1%). La discusión formal se dará en la reunión de primavera del FMI que se desarrollará en Washington.

    Con el paso de Strauss-Kahn por Buenos Aires, quedó en claro que se abrió una nueva etapa en la relación con el FMI. Pero aún es un misterio si la Argentina sabrá o tendrá oportunidad de sacarle algún provecho.
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