La crisis entre el campo y el gobierno generó ayer la primera de las rupturas entre las entidades del sector. Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Federación Agraria Argentina, que iban a definir una escalada de protestas, cedieron finalmente ante una nueva invitación al diálogo del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y volvieron a dilatar una decisión que ya parecía tomada.
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La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa ( CARBAP), la poderosa entidad que reúne a productores de la Pampa Húmeda, dio el portazo: «Le restamos el apoyo a la conducción de CRA», decía anoche enojado Pedro Apaolaza, titular de CARBAP. Otro dirigente, que participó de la reunión del Consejo Directivo de CRA, y posteriormente de un encuentro con la cúpula de Federación Agraria Argentina, indicó que «nunca vivimos una crisis de esta magnitud en la institución».
Un llamado de Alberto Fernández a la sede de la entidad que conduce Mario Llambías, con quien mantiene buen diálogo, logró suavizar, sino frenar, lo que parecía irremediable: una escalada de protestas que ya tomaba forma de asamblea, movilizaciones y manifestaciones de queja que se pudieran hacer sin paralizar la cosecha gruesa. Igualmente, CRA y agrarios emitieron un comunicado en el que manifestaron que se mantienen «en sesión permanente y analizan continuar con el Plan Lucha de no encontrar soluciones en el corto plazo».
Encuentro
Fernández recibirá a la entidades del campo el viernes a las 16. Aunque la invitación no está aún generalizada, se supone que las cinco entidades mayores estarán invitadas. De hecho, hasta la Sociedad Rural Argentina, que había mostrado una actitud pasiva hasta ahora, salió a pedir una reunión con Fernández (quien los atendería junto a su asesor Miguel Campos) apenas se vislumbraba su concreción. Coninagro y el Frente Agropecuario Nacional también participarían del convite. En CRA hubo varias posturas: CARTEZ (Región Centro-Córdoba) también pretendía el cierre del diálogo con el gobierno, aunque acató la continuidad, al menos hasta el viernes; CARSFE (Santa Fe), que deseaba esperar la reunión con Fernández y luego decidir una postura confrontativa; y las restantes entidades, que propusieron continuar con la relación como hasta ahora. CARBAP, por su parte, definirá hoy en Carhué un programa de protestas en forma independiente. «Existe una profunda disconformidad entre los productores ante la falta de solución concreta a lo mencionado anteriormente y, fundamentalmente, por la metodología aplicada por el gobierno, que adopta decisiones inconsultas, contraponiéndose a las propuestas formuladas en el marco de la Mesa de Concertación», dijeron CRA y Federación Agraria. Y agregaron que «las compensaciones anunciadas al sector no se han efectivizado. Inclusive, tal como están planteadas, no llegarán a la gran mayoría de los pequeños y medianos productores, sino que continuarán favoreciendo la concentración».
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