2 de abril 2008 - 00:00

Se suspende paro del campo tras un cuantioso desgaste

Hoy, productores y organizaciones rurales deciden en asamblea por cuánto tiempo se levanta el paro. Método asambleísta que preocupa al gobierno. Aunque se advierten disensos internos entre los huelguistas que, para no perder la unidad, decidieron volver al trabajo y eliminar los cortes de ruta o Nadie habla de sectores "borocotizados", sí de dirigentes asustados por los efectos del desabastecimiento que producían: las encuestas en su contra empezaron a dañarlos. Además, comenzaban los riesgos de perder una cosecha ya comprometida o Cesa en apariencia un conflicto en el cual el gobierno mostró improvisación (al lanzar las medidas sobre el aumento de retenciones que, luego, retocó en más de una oportunidad), sumiéndose en 20 días febriles casi absorbido por esta única cuestión. Pocas veces, en la era de los Kirchner, la economía conmovió tanto a la administración o Los piqueteros del campo, a su vez, mostraron una fuerza impensada, casi política, con nuevos dirigentes que no se intimidaron con la amenaza de la represión legal o ilegal. Esas bases lograron un reconocimiento de que su lucha estaba justificada, aun en los centros urbanos (cacerolazos) o Tardó el gobierno en enfrentar la situación, no previó su dimensión, careció de muñeca para negociar, desgastó a la Presidente en sucesivos discursos y, por último, convalidó que esos incontrolados piquetes generarán un daño grave a la economía argentina: desde la suspensión de las exportaciones hasta la falta de mercadería en las grandes ciudades, pérdidas en la recaudación, en la cuenta de las reservas del Banco Central y caídas en ventas de autos e inmuebles. Otro impacto negativo fue el apartamiento de los títulos argentinos de los mercados del mundo o Queda un temor: por culpa del desabastecimiento, hubo aprovechadores que incrementaron fuerte los precios. Ahora costará el retroceso al origen de esos valores: es más combustible para una inflación ascendente.

Pedro Apaolaza
Pedro Apaolaza
Las cuatro entidades que lideran el paro agropecuario (CRA, FAA; SRA; Coninagro) suspenden hoy la huelga por tiempo indeterminado, para luego dialogar y negociar con el gobierno, aunque se mantendrán en estado de alerta permanente. Las rutas nacionales quedarán así liberadas a partir del medio día, cuando los presidentes de las entidades den a conocer su postura en Entre Ríos, Gualeguaychú, sobre la Ruta 14 en una asamblea federal que promete ser «multitudinaria».

«El paro se suspende por tiempo indeterminado, por 30 o 60 días como máximo, para poder dialogar con la Presidente sobre todos los problemas que afectan al sector. Espero que exista negociación porque si no retomaremos las medidas de fuerza. Es importante recalcar que nos mantendremos en estado de alerta permanente», sostuvo ante Ambito Financiero un alto dirigente de CARBAP.

Anoche, durante una conferencia de prensa, el presidente de CARBAP -la entidad que agrupa a productores de Buenos Aires y La Pampa-, Pedro Apaolaza, propuso a las organizaciones rurales nacionales «una tregua por treinta días» para dialogar.

«No nos sentimos perdedores por pedir una tregua y llamar al diálogo, al contrario, estamos cambiando de estrategia. Este conflicto más que separarnos -que fue lo que buscó el gobierno- nos unió», afirmó Apaolaza.

El dirigente agropecuario, uno de los más combativos con el gobierno, evaluó el acto de la Presidente en Plaza de Mayo: «No compartimos ni la Plaza de hoy ni el acto en Parque Norte. La gente del campo no se maneja como la Presidente que tiene una plaza llena porque le paga $ 50 a la gente para que vaya y les levantan los peajes. Nosotros, en cambio, estamos en las rutas con nuestras esposas y nuestros hijos por nuestras propias convicciones».

Cabe recordar que CARBAP conforma la columna vertebral de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), y suele tener las posiciones más duras dentro de esa entidad. Incluso se dejó trascender anoche que ésta quería continuar con el paro pero que CRA le habría pedido que ceda y busque el diálogo.

La entidad que reúne a los productores de La Pampa y Buenos Aires adelantó que pedirá negociar con el gobierno, entre otras cosas, la liberalización del precio del ganado en pie, derogar las retenciones móviles en la agricultura para volver al escenario del 11 de marzo pasado cuando las retenciones eran de 35%, clarificar el sistema de compensaciones al sector agroindustrial, crear un plan a largo plazo tanto para agricultura y ganadería, asegurar el abastecimiento de combustible -debido a que comienza la cosecha de soja y los agricultores denuncian que escasea y se paga hasta $ 2,50 en algunos lugares-.

  • Respuesta

    El dirigente dijo «estar dispuesto a dialogar con quien la señora Presidente designe. Estamos respondiendo a una convocatoria de la Presidente». Sin embargo, se supo también, que los dirigentes están negados a dialogar con el secretario de Agricultura de la Nación, Javier de Urquiza, por considerarlo un interlocutor «no válido» para el sector.

    «No sé a dónde está el secretario De Urquiza, en 20 días de paro no lo escuché pronunciar ni una sola palabra», sentenció enojado Apaolaza.

    Por su parte, las cuatro entidades se mantuvieron en silencio con respecto al discurso de la presidente Cristina de Kirchner en Plaza de Mayo. Lo cierto es que recién hoy al mediodía darán a conocer sus opiniones y le responderán a la mandataria.

    Mientras tanto, en Gualeguaychú, los manifestantes mantuvieron la protesta. Recién ayer al mediodía decidieron permitir el paso de algunos camiones internacionales y ratificaron el paro «al menos hasta hoy».

    Guillermo Estefarreta, un productor de esa provincia, advirtió que «la gente del campo está disgustada, ya que hay un desconocimiento total de lo que ocurre en el campo, por parte de las autoridades».

    A esta declaración se sumó el presidente de la Cámara de Productores Tamberos de Abasto Sur, Julio Aimar, quien sostuvo que «los beneficios que supuestamente otorga el gobierno a la lechería son falaces». Por su parte, el presidente de la Federación Entrerriana del Citrus, Néstor Mover, admitió que la situación provocada por el largo conflicto del campo «se ha tornado dañina» para ese importante sector de la producción provincial.

    «Los productores citrícolas apoyamos las medidas del campo, pero a esta altura de los acontecimientos se han tornado dañinas para nosotros», reconoció.

    El productor admitió que, aunque los citricultores tomaron la decisión de acompañar al campo, «hoy es contraproducente, porque estamos en una situación en la que gran parte de la producción se pierde. El sector agrícola tiene alternativas de espera hasta que se resuelva esta situación», pero reconoció que «en el caso de la citricultura no es así, porque hoy gran parte de la fruta cosechada todavía permanece en el país sin poder exportarse».
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