Tanto los datos oficiales como los distintos indicadores sectoriales coinciden. Luego de la abrupta caída producida por los efectos de la pandemia, la actividad económica comienza a recuperarse lentamente. En ese contexto, un informe de Ecolatina advierte que las medidas adoptadas para contener el virus golpearon de manera heterogénea a las distintas ramas de actividad. También remarcó que la reactivación tendrá dos etapas: una que “está sucediendo, donde la oferta se despertará recuperando parte de lo perdido”. La otra parte se dará recién a fin de año y durante 2021, cuando “la recuperación será más lenta y estará más asociada a la evolución de la demanda (principalmente interna) y donde algunos sectores podrían recuperar los niveles prepandemia”.
De todas formas, la consultora aclaró que la reactivación será a distintas velocidades según cada sector. En ese sentido, analizó caso por caso. En la construcción, por ejemplo, “la pandemia implicó una parálisis completa de las actividades para uno de los sectores más afectados durante la recesión 2018/19”. “En el corto plazo, la dinámica de reactivación continuaría, producto de la flexibilización de las restricciones y el incremento de la demanda para refacciones en el hogar ya que su nivel de actividad sigue lejos de la prepandemia”, sostuvo el informe, quien agregó: “Una vez que la economía ingrese en la nueva normalidad, podremos observar un repunte del sector por su carácter procíclico y porque en un escenario de restricciones cambiarias, las opciones de ahorro se reducen y la construcción se configura como una alternativa atractiva para adquirir un bien ‘dolarizado’ en un contexto de bajos costos de producción en moneda dura”.
Por el lado de la industria manufacturera, “la cuarentena impactó de manera muy heterogénea”. Mientras que en abril los sectores productores de bienes de consumo intermedio, durables y de capital mostraron caídas inéditas (Automotriz y autopartes, -88,5% interanual y Prendas de vestir y calzado, -79,8%) otros como Alimentos y bebidas se mantuvieron prácticamente estables (-1,0%). En ese contexto, las reaperturas desde mediados de mayo promovieron una incipiente recuperación en los primeros ejemplos. “En este marco, esperamos que el impulso dure sólo un par de semanas, hasta recomponer stocks y cumplir órdenes de compra pendientes, dado que todavía resta un tiempo prudencial para que la demanda interna vuelva a los niveles precrisis. El año próximo, la nueva normalidad con recomposición del salario real y políticas destinadas a dinamizar el consumo en el año electoral (Ahora 12, por ejemplo) permitirían que las industrias orientadas al mercado interno se aproximen a los niveles prepandemia hacia fines de 2021”.
Por su parte, Ecolatina destacó que la agroindustria “puede ser considerada la rama menos golpeada por la pandemia”: “A futuro, tanto el sector primario como el agroindustrial son claves para la recuperación pues dinamizan ramas industriales vinculadas y son generadores de divisas genuinas”.
Por el lado de los servicios, comercio minorista y mayorista es el rubro “que mostró mayor incidencia negativa en el nivel de actividad”. Pese al repunte que se observa desde mayo, “las ventas fueron acotadas a excepción de los consumos básicos”. De cara a futuro, “en la medida en que la percepción de crisis persista, las familias mantendrán un elevado ahorro precautorio demorando la recuperación”, sostiene el informe, quien destacó que los sectores más rezagados serán servicios tales como restaurantes y hoteles.
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