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27 de enero 2003 - 00:00

Según Lacoste, debe bajar más

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• La convertibilidad fue un instrumento inteligente para salir de la hiperinflación pero tendría que haber sido eso solamente. El problema sobrevino porque hicimos de la convertibilidad una política permanente.

• Si todo iba bien hasta mitad de los '90, ¿para qué cambiar? Y si hay que esperar que las cosas anden mal, entonces es más difícil salir de un tipo de cambio fijo. Eso establece una tendencia por la cual es mejor meter la basura debajo de la alfombra que fue lo que paso en la Argentina desde 1997 en adelante.

• Debe ser con tipo de cambio flotante, sólo con intervenciones para evitar volatilidades muy grandes en la que cualquier inconsistencia en la política macroeconómica tenga un respiro a través del tipo de cambio flotante. Y no, como dije antes, esconder la basura debajo de la alfombra porque de esta manera se van acumulando presiones que finalmente explotan.

• No se pueden evitar los shocks externos. Se deben tener instrumentos para absorberlos y suavizarlos. Para dar un ejemplo típico: si cae violentamente el precio de los commodities que produce la Argentina, lo natural es que en este momento vaya a depreciarse para que la rentabilidad de los ingresos de los sectores transables no se vea tan afectada. Por eso el tipo de cambio es un instrumento importante.

• En lo fiscal es muy importante tener una política fiscal anticíclica. Es acumular un superávit mayor en los años de expansión, que pueda utilizarse contracíclicamente en épocas de recesión.

• Un país en el que hay 23% de desempleo necesariamente requiere estimular con urgencia a las industrias que tienen más capacidad de generar empleo, como infraestructura, construcción y vivienda.

• La Argentina entró en un plan ambicioso de privatizaciones durante la primera mitad de los '90. A cambio de haberles otorgado el rol de invertir, expandirse y entrar en sistemas estratégicos del país, deberíamos haberles solicitado que nos abran sus mercados.

• Hay sectores a los que el sector privado no llega o no tiene interés en hacerlo. Todo lo relacionado con las economías regionales o las PyMEs, lo vimos en los '90, fue muy descuidado por la banca privada. Allí hay un rol para el Estado.

• En términos reales, el tipo de cambio de la Argentina seguramente está debajo del actual. Lo que hoy (al momento de la entrevista días antes de asumir) son $ 3,50 por dólar, si se expresa en términos de diciembre de 2001, para tomar como referencia el 1 a 1, en términos reales es de un dólar a 2 pesos. Es algo así como 100% de paridad más alta de la que había al final de la convertibilidad. Sospecho que esa paridad, de aquí a cuatro años, se acercará a un dólar equivalente a $ 1,60. En términos reales tendremos un tipo de cambio de 60 a 70% más alto que el 1 a 1.

• La Argentina debería priorizar el Mercosur, el acercamiento con Chile para tener una posición más fuerte en un mundo más hostil.

• Es bastante insólito que la Argentina en el año de peor crisis económica y social, le haya pagado nada más y nada menos que u$s 4.500 millones netos a los organismos multilaterales.

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