Lula Da Silva cumple hoy seis meses como presidente de Brasil, durante los cuales recuperó la confianza de los mercados gracias a una política económica ortodoxa y a un fuerte giro desde sus anteriores posturas de izquierda. En ese lapso, Brasil registró el mejor desempeño comercial de su historia y el riesgo-país y el dólar experimentaron drásticas bajas. Pero una política monetaria dura para abatir la inflación provocó un enfriamiento de la economía y fuertes críticas de la extrema izquierda de su Partido de los Trabajadores. En tanto, Lula responde que las tasas ya han comenzado a bajar y ayer lanzó un plan de empleo destinado a crear 250.000 puestos de trabajo para jóvenes.
Luiz Inácio Da Silva, presidente de Brasil. Su giro programático, desde posturas de izquierda a una política económica realista, es el hecho más valorado por los inversores en sus primeros seis meses de gestión.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El real, en tanto, se recuperó con fuerza frente al dólar, pasando de 3,529 a 2,844 por unidad de la divisa estadouni-dense.
El otro campo de éxito de la gestión del Partido de los Trabajadores es el comercio exterior, que arrojó datos impactantes en este semestre. Las exportaciones llegaron en el período a 32.658 millones de dó-lares, lo que permitió acumular un superávit comercial ré-cord de 10.272 millones.
Dejá tu comentario